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Viernes 17 de Marzo, 2006

Patriarca Bartolomé visita Cuba
Patriarca Bartolomé visita Cuba

Fidel Castro recibió al Patriarca Ortodoxo Griego

José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Enero 22, 2004

 El Presidente de Cuba Fidel Castro recibió ayer, al pie de la escalerilla del avión, Taxi Heathrow Airport al líder espiritual mundial de millones de fieles de la Iglesia Ortodoxa de rito griego, el patriarca Bartolomeo I.

Momentos antes había subido hasta la cabina del avión, a dar la bienvenida a Su Santidad, el arzobispo Atenágoras, representante de la ortodoxia griega en Cuba y principal organizador de la visita.

Bartolomeo I es el más alto representante religioso global que visita Cuba, después de la llegada del papa Juan Pablo II,en 1998. El Patriarca ecuménico llegó para inaugurar, el próximo domingo 25, la Sacra Catedral Ortodoxa Griega de San Nicolás de Mira, construida en la histórica Habana Vieja.

Dirigentes del gobierno cubano y del Partido Comunista de Cuba, representantes de la alta jerarquía ortodoxa, miembros del cuerpo diplomático y líderes de las distintas denominaciones evangélicas, acudieron a dar la bienvenida a Bartolomeo I y a la numerosa comitiva que lo acompaña.

Inmediatamente, el alto dignatario religioso se trasladó al Palacio de la Revolución, lugar donde tuvo ocasión la bienvenida oficial de las autoridades cubanas.

El programa de la visita, además del acto de consagración de la capilla ortodoxa, incluye un concierto en honor del Patriarca en el Teatro Nacional, encuentros con diversas entidades cristianas y delegaciones del extranjero que han acudido al acto, y visita a lugares de interés histórico, cultural y social.

Un momento especial será, sin dudas, el segundo encuentro del Patriarca con Fidel Castro, al que impondrá la Orden de San Andrés, el fundador de la Iglesia Ortodoxa, la cual es otorgada sólo a personalidades que, en alguna medida, han contribuido a los propósitos ecuménicos que les anima.

También destaca el encuentro oficial entre el líder ortodoxo y el presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), Reinerio Arce Valentín, organismo ecuménico al cual los ortodoxos cubanos han solicitado su ingreso. La reunión se producirá mañana viernes, en el hotel Riviera.

El momento cumbre de la visita tendrá lugar el próximo domingo en la mañana, cuando Bartolomeo I consagre lo que será, independientemente de sus modestas dimensiones, el principal templo ortodoxo de esta capital.

Construida en la Habana Vieja, declarada patrimonio de la humanidad, la nueva catedral ortodoxa constituye toda una joya arquitectónica. Esta cerca de otros monumentos religiosos, como la Basílica Menor y el convento de San Francisco de Asís, la Sala de Plegarias de la Casa de los Árabes, el Hotel Raquel de la comunidad judía, el convento de Madre Tecla, las hermandades africanas y el Jardín dedicado a homenajear la memoria de la Madre Teresa de Calcuta.

Artistas, arquitectos, constructores e historiadores cubanos y hasta asesores llegados de Grecia han permitido el milagro. La obra rescata el espíritu bizantino. Es un edificio construido de ladrillo rojo y piedra conchífera cubana, montadas sin auxilio del cemento, según técnicas antiguas. Piedras traídas de monasterios del mundo ortodoxo e incorporadas a sus paredes, aportan al conjunto autenticidad y sabor de antigüedad.

Ubicada en un terreno baldío que fuera parte del convento de Asís, que le colinda, el edificio tiene un área de 354 metros cuadrados y una altura de 10,50 metros, desde la planta a la cruz, con una capacidad aproximada para 50 personas.

Como elementos ornamentales que le distinguen, en su frente luce un tímpano medieval, que fuera el pórtico de una antigua iglesia románica de Cuba, en el cual aparece Jesús rodeado de ángeles y de los apóstoles.

Además, tiene un pozo medieval veneciano, colocado a la entrada, y el altar que es obra de Juan Narciso Quintanilla, uno de los grandes escultores cubanos. A ello, también, se suman las lámparas, importadas especialmente desde Grecia, que reproducen antiguos candelabros de estilo bizantino.

El historiador y artífice de la reanimación constructiva de la Habana Vieja, Eusebio Leal, comentó lo relevante que es "de que él (el Patriarca) se decida a salir de Estambul, la antigua Constantinopla, para llegar a América Latina, por primera vez, a inaugurar esta iglesia que es, al mismo tiempo, una ofrenda de la nación, del pueblo cubano y de su presidente al Patriarcado Ecuménico."