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Viernes 17 de Marzo, 2006

Tamayo asume como obispo anglicano interino de Cuba

José Aurelio Paz, LA HABANA, Cuba, Enero 13, 2004

Monseñor Miguel Tamayo Zaldívar asumió el cargo de obispo interino de la Diócesis Episcopal cubana Taxi Heathrow Airport durante un año, prorrogable a tres, en un acto que tuvo lugar en la Catedral de la Santísima Trinidad, del barrio El Vedado, de La Habana, el viernes 9 en la noche.

La presentación al clero de la Isla de quién es desde 1998 obispo anglicano de Uruguay, viene a ratificar la decisión del Consejo Metropolitano anunciada el pasado noviembre.

Durante el oficio de instalación, Reinerio Arce Valentín, presidente del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), entregó al reverendo Tamayo una Biblia, en nombre de la comunidad ecuménica cubana augurándole éxitos en su nueva labor.

Tamayo aprovechó la oportunidad para saludar al pueblo, expresando su complacencia por esta posibilidad de servicio a sus compatriotas y la confianza depositada en él, a la cual responderá con trabajo y dedicación.

Señaló que le complacía que el auditorio, en gran medida, estuviese integrado por antiguos compañeros de seminario, profesores y amigos que le han acompañado siempre a lo largo de su vida ecuménica y que en algún momento le han aconsejado y compartido con él alegrías y preocupaciones, pero, sobre todo, las bendiciones del Señor. Tamayo es cubano y su formación clerical la alcanzó en Cuba,

En la mañana del sábado 10, el obispo se reunió con el Comité Permanente de la Iglesia Anglicana de la isla, a fin de trazar una estrategia común que le permita ejercer simultáneamente ambas funciones de la manera más efectiva. El domingo, realizó una visita pastoral a la congregación de la Catedral del Vedado.

Preguntado sobre qué significación tiene para él, en lo personal, haber sido nombrado obispo interino de Cuba, expresó que "el hecho de que el pueblo cristiano de donde has surgido te nombre como su pastor principal, además de un gusto tremendo, entraña una enorme responsabilidad que trataré de cumplir con mucha responsabilidad, pero, sobre todo, con mucho amor".

"Esta posibilidad de que las iglesias cubanas me permitan caminar con ellas, acompañarlas en su labor pastoral, es un agradable reto", agregó.

En torno a si será fácil o no conciliar las diversas posiciones teológicas y los variados puntos de vista dentro del clero episcopal expresó: "Mi cargo como obispo del Uruguay me ha preparado para esta nueva responsabilidad".

"Ser el principal de cualquier iglesia siempre entraña un desafío, pero considero que los problemas cubanos ni son insalvables ni superan a los de otras regiones. Simplemente los seres humanos somos diversos y humanos, y como tales queremos hacer siempre las cosas desde nuestra perspectiva", anotó.

"Creo que lo importante -concluyó- es que, independientemente de todo, trabajemos unidos como clero que tenemos una responsabilidad, y respondamos, de manera eficiente, a la confianza, a las aspiraciones y a lo que espera de nosotros la comunidad anglicana cubana." (006/2004).