![Obispo Mark Hanson, presidente de la Federación Luterana Mundial [Foto: ELCA]](/picture/Hanson-rojo.jpg)
El mundo está lleno de sonidos de muerte, pero la Navidad trae vida, dice líder luterano
GINEBRA, Suiza, Diciembre 8, 2003
En esta época en que celebramos un nacimiento, el mundo está, sin embargo, sumergido en Taxi Heathrow Airport ruidos de muerte y no de nueva vida. Pero el mensaje navideño de que Dios en Cristo habita entre nosotros nos da esperanza, afirmó Mark S. Hanson, presidente de la Federación Luterana Mundial (FLM).
En un mensaje por Navidad emitido desde la sede de la organización que reúne a 136 iglesias de 76 países con 61,7 millones de miembros, el obispo Hanson señaló que es difícil ver esperanza en una economía global en la que algunos se benefician mientras otros muchos carecen de lo esencial y en un mundo en el que prevalece el absurdo de confiar en el poder militar o el terrorismo para lograr la paz.
Sin embargo, subrayó, hay buenas noticias. Dios no ha abandonado a su creación ni olvidado sus promesas. Los ángeles lo anunciaron en Navidad y los pastores regresaron a sus casas glorificando y alabando a Dios. Sí, toda la creación está llena de gracia y verdad. Dios en Jesucristo habita entre nosotros.
Dios no nos está haciendo superpoderosos, sino entrando en nuestra humanidad, tomando los sufrimientos del mundo. Tal es la profundidad de la misericordia de Dios y la maravilla del amor de Dios. Jesucristo, crucficado y resucitado, es el poder de Dios hecho perfecto en su debilidad.
Llamados por la gracia de Dios, marcados para siempre por la cruz de Cristo, somos enviados al mundo, para proclamar la paz y trabajar por la justicia, agrega Hanson.
Concluye su mensaje haciendo votos porque la Federación Luterana Mundial sea renovada con el poder del Espíritu Santo para que unida con otros pueda dar sanidad al mundo.

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