Nueva configuración del movimiento ecuménico examinó consulta de líderes
BEIRUT, Líbano, Noviembre 26, 2003
Invitados a título personal por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), 36 dirigentes de iglesias, ecumenistas, teólogos y sociólogos de diferentes ámbitos eclesiásticos, participaron del 17 al 20 del corriente mes en intensos debates sobre la configuración del movimiento ecuménico.
El encuentro tuvo lugar en la ciudad libanesa de Antelias, y a los líderes se unieron jóvenes que, días antes, se habían reunido separadamente para debatir la misma cuestión. La consulta tuvo lugar en el Catolicosado de Cilicia, donde los participantes disfrutaron de la cálida hospitalidad de la Iglesia Apostólica Armenia.
El moderador del CMI, Aram I, patriarca de la Iglesia Apostólica Armenia, dijo en su alocución inaugural que "el movimiento ecuménico no es una realidad estática, está y ha estado siempre a través de su historia en constante reevaluación".
Aunque los participantes reconocieron que el cambio organizativo es un proceso que se desarrolla constantemente, pidieron al CMI que asumiera un papel directivo orientando en mayor medida el proceso. La consulta analizó los efectos potenciales de los cambios en la realidad mundial durante los últimos cincuenta años sobre las estructuras ecuménicas.
Los participantes se preguntaron si las nuevas realidades mundiales están llevando a una visión del movimiento ecuménico más centrada en la vida. Convinieron en que la búsqueda de unidad y el testimonio y servicio en común al mundo deben seguir siendo los objetivos esenciales del movimiento.
El secretario general saliente del CMI, Konrad Raiser, subrayó que "en el corazón mismo del movimiento ecuménico se encuentra la preocupación por transformar y profundizar la calidad de las relaciones en y entre las iglesias y en la comunidad humana".
"Los valores incluidos en esta comprensión relacional del movimiento ecuménico deberían encontrar expresión en el ethos y en la cultura de cooperación entre los diferentes interlocutores", expresó.
Un informe de la consulta, titulado "De Antelias con amor", precisa qué se quiere decir con "reconfiguración del movimiento ecuménicó" y su relación con los actuales esfuerzos por profundizar y ensanchar la comunidad ecuménica.
Los participantes afirmaron la necesidad de debates profundos y participativos sobre la configuración del movimiento ecuménico si se pretende su renovación y revitalización, en orden a incrementar su capacidad de responder a las preocupaciones del mundo.
Algunos señalaron la necesidad de estructuras más flexibles y dinámicas, que puedan responder rápidamente a los cambios mundiales. Otros insistieron en pedir más coherencia y colaboración entre los múltiples interlocutores ecuménicos. Todos convinieron en que es preciso impulsar un proceso tan incluyente como sea posible en los futuros debates.
"Las preguntas en torno a la reconfiguración del movimiento ecuménico son demasiado importantes para dejarlas a un pequeño grupo de personas", afirma el documento. Se pidió al CMI que invite a un amplio elenco de iglesias, entidades asociadas, movimientos y otros actores ecuménicos, para que se incorporen al diálogo sobre una futura configuración ecuménica.
El CMI respondió a esta propuesta y anunció que convocará el año próximo a una reunión de un grupo representativo de iglesias y otros actores para decidir sobre los pasos concretos a seguir.
El secretario general electo del CMI, reverendo Samuel Kobia, dijo que "este proceso de búsqueda de una nueva configuración ofrece oportunidades de renovación y crecimiento, en la medida en que tratamos de ser testigos más efectivos del amor de Dios por medio del movimiento ecuménico".
Una declaración de la consulta previa de jóvenes recalcó que el deseo de muchos jóvenes cristianos de resolver los actuales problemas de la oikoumene "está encontrando expresión cada vez más fuera de las iglesias y de las organizaciones ecuménicas".

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