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Lunes 12 de Enero, 2004

Cantar ahuyenta las enfermedades, afirman psicólogos

SAN LEOPOLDO, Brasil, Noviembre 24, 2003

A medida que la humanidad pierde contacto con la naturaleza y la ciencia pasa a Taxi Heathrow Airport ser su principal referencia, el ser humano se deprime y enferma con más frecuencia, señalan las conclusiones del 2º. Simposio de Consejería y Psicología Pastoral.

El encuentro reunió a 230 participantes, entre psicólogos, psicoanalistas, asistentes sociales, profesores, pastores y estudiantes. En el evento, organizado por la Escuela Superior de Teología (EST), de Sao Leopoldo, del 12 al 14 del corriente mes, se debatió el tema "Espiritualidad y Salud: de la curación del alma al cuidado integral".

El mundo contempóraneo impone "la tragedia de la inexistencia ante los otros",  y las teorías psicoanalíticas no son capaces de solucionar situaciones singulares de angustia y desamparo existencial, sostuvo el psicoanalista Gilberto Safra, de la Universidad de Sao Paulo, en el discurso inaugural del Simposio.

"La forma más directa de curar es servir", resaltó el psicólogo y antropólogo Roberto Crema, vicerector de la Red Unipaz, al hablar sobre "El Espíritu en la salud". Del diálogo entre la intuición y el corazón nace la espiritualidad, afirmó. Y recomendó cantar, hacer música, definida como "elemento de elevación", para evitar las enfermedades. Crema concluyó su exposición con una "meditación musical".

El cardiólogo Fernando Lucchese, director del Hospital San Francisco, de Porto Alegre, donde ha realizado más de 20 mil cirugías cardíacas y 70 transplantes de corazón, dijo que el  estilo de vida determina principalmente los factores que prolongan la vida, mucho más que el medio ambiente, la genética o la asistencia médica. En el estilo de vida, dijo, influyen los cuidados con el cuerpo, la mente y el espíritu.

Las mayores epidemias actuales, agregó, son la arterioesclerosis, la depresión y la neurosis, y el mayor trío maléfico que una persona puede cultivar es la ira, la envidia y la vanidad, a las que se agregan la soledad, el pesimismo, el egoísmo y la depresión.

Lucchese, que es católico, afirmó que fe y oración son factores determinantes del éxito de las operaciones y tratamiento. "Cantar es rezar dos veces. El apoyo social y religioso reduce la incidencia del infarto. La sensación de ser amado evita las enfermedades", enfatizó.