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Martes 6 de Enero, 2004

Monje y teólogo luterano critican condena del obispo Cavalcanti a la ECUSA

BRASILIA, Brasil, Noviembre 19, 2003

El monje Marcelo Barros y el teólogo luterano Rudolf von Sinner, criticaron los ásperos términos Taxi Heathrow Airport con que el obispo anglicano de Recife, Robinson Cavalcanti, condenó la consagración del canónigo Gene Robinson como obispo de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos (ECUSA por sus siglas en inglés).

Barros, quien es teólogo y miembro de la Comisión Teológica Latinoamericana de ASETT, (Asociación de  Teólogos del Tercer Mundo), señala que el artículo y la actitud de Cavalcanti le parece anti evangélica y anti anglicana en momentos en que todos debemos unirnos a favor de la paz y la justicia en el mundo.

Sinner, profesor de Teología Sistemática, Ecumenismo y Diálogo Interreligioso en la Escuela Superior de Teología, manifiesta estar "profundamente preocupado, como ser humano, pastor y teólogo, por el tono agresivo" que Cavalcanti usa, "en relación a los homosexuales". Lo considero una ofensa no sólo a ellos sino a todos los seres humanos, creados, como ellos, a imagen y semejanza de Dios".

El artículo de Cavalcanti, censuró la consagración de Gene Robinson como obispo coadjutor de la ECUSA de la diócesis de New Hampshire, en el noreste de Estados Unidos. El obispo anglicano de Recife consideró que esa consagración es una muestra de la arrogancia de la ECUSA y la calificó de "vergüenza para todas las religiones, una expresión de pecado, una perversa abominación".

Barros no está de acuerdo con llamar arrogante la actitud de la ECUSA por no haber consultado a otras regiones eclesiásticas antes de consagrar a un obispo homosexual, pero, dice, cometió un error metodológico.

Mi experiencia me ha enseñado que no siempre los profetas pueden depender de la mayoría. Cuando la consulta se puede realizar en un clima de diálogo es positiva e importante. Pero, muchas veces, tropieza con la burocracia eclesiástica y la arrogancia de los dogmatismos. En este caso, la democracia formal devora a la profecía. El profeta tiene que ser valiente y  no consultar, sostiene Barros.

Finalmente, pregunta cuál es la teología de Cavalcanti, que no respeta la autonomía de una Iglesia local ni las diferencias entre las regiones y entre las comunidades. Es también lamentable, añade, criticar la  arrogancia norteamericana en este asunto eclesial.

A su vez, Sinner anota que la consagración del obispo Robinson es un asunto de la ECUSA y de la Comunión Anglicana, y agrega que Cavalcanti parece querer elevar el asunto de la homosexualidad a un tema más importante para la fe cristiana que otros.

Ante la escasez de referencias bíblicas sobre el tema, podemos preguntarnos si son realmente referencias a la homosexualidad como existe hoy y no realmente el rechazo por Pablo a la  pedofilia común en el ámbito helenístico.

El conocimiento científico sobre la homosexualidad indica que no es adquirida, sino natural a cierto porcentaje de seres humanos, y hasta una tendencia por la cual todos pasamos en nuestra infancia, dice Sinner.

Sabemos, anota, que la homosexualidad es un asunto que genera controversia en muchos lugares. Sin embargo, incluso donde no se acepta la ordenación de homosexuales practicantes, se recibe a esas personas con amor de hermano y hermana.

Por lo tanto, concluye, las palabras de Cavalcanti al respecto, son "exageradas y ofensivas"y que, como es justo deber de los cristianos, merecen una explicación y una disculpa.