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Jueves 13 de Noviembre, 2003

Mensaje de esperanza lanza el Movimiento Ecuménico por los DD.HH.

BUENOS AIRES, Argentina, Octubre 30, 2003

En momentos en que el imperio autoproclamado "señor" de la globalización reinante pretende imponer con Taxi Heathrow Airport impunidad su presencia militar también en nuestra región, vemos con sorpresa y esperanza cómo se multiplican a diario las evidencias que demuestran que este monstruo, a pesar de su aspecto imponente y aterrador, tiene pies de barro.

Así enjuicia la situación actual de América Latina una declaración de la Junta Pastoral Nacional del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, publicada el miércoles 29 y que lleva las firmas de sus copresidentes: Obispo Marcelo Melani, obispo Federico Pagura y pastor Pedro Manoukian.

Las mujeres y los hombres del mundo, pero de un modo especial las cristianas y cristianos de América y la Argentina, vivimos hoy momentos cruciales de la historia, en los que se juegan no sólo la credibilidad de nuestra fe y la autenticidad de nuestras iglesias, sino la supervivencia y el destino mismo de la creación, dice la declaración.

Tiempo maduro para el desenmascaramiento de la mentira y la corrupción, el alumbramiento de la verdad y el triunfo de la justicia, el rechazo al sometimiento y la resistencia al sistema genocida que nos domina y la construcción de una nueva civilización fundada en la dignidad y el respeto de todos los seres humanos, agrega.

De un modo renovado las cristianas y los cristianos ponemos hoy nuestra esperanza en ese "otro mundo posible" proclamado en el Foro Social Mundial de Porto Alegre y queremos orar y actuar para que "se abran las anchas alamedas por donde pase el hombre y la mujer libres, para construir una sociedad mejor", como anunció Salvador Allende, anota.

"Por eso convocamos a nuestra membresía y a nuestro pueblo a rechazar decidida y consecuentemente el así llamado Area de Libre Comercio de las Americas (ALCA) con su programada y previsible consecuencia de más hambre, más pobreza y más sometimiento para nuestros pueblos", enfatiza.

"A la vez invitamos a las mujeres y hombres de nuestra patria a aportar junto con nosotros todo lo que esté a nuestro alcance para avanzar en la construcción -compleja pero promisoria- de un MERCOSUR verdadero", que no sirva para nuevos negociados y ganancias egoístas, sino de instrumento para gestar un futuro compartido, añade.

Con emoción y esperanza, dice la declaración, "vemos como desde Méjico y Cuba hasta la Patagonia, desde Venezuela a Chile, pasando por Brasil, Colombia, Paraguay, Argentina y Bolivia están naciendo entre los más pobres de nuestras hermanas y hermanos conciencias, solidaridades y luchas compartidas que están superando al fin las divisiones étnicas y fronteras limitantes que impusieran durante centurias los imperios hegemónicos".

Los líderes religiosos expresan además su preocupación y alarma  porque el gobierno argentino continúe  negociando con los bancos y empresas que vaciaron el estado, así como con el FMI y otros organismos supuestamente acreedores del país, "a causa de una tan ilegítima como espuria deuda externa".

Exigimos, ante estos hechos, afirman, "que se permita a nuestro pueblo decidir libremente y sin presiones qué sistema económico se ajusta hoy a sus necesidades y expectativas; qué organización social considera la más solidaria y humana", para que en conjunto podamos constuir un nuevo país soberano, liberado y fraternal.

Nos da una moderada esperanza de posible justicia la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y el comienzo de la imprescindible depuración de la vergonzosa Corte Suprema, pero somos necesariamente cautos y realistas, conscientes de los enormes intereses y poderes que están en juego, concluye el documento.