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Martes 4 de Noviembre, 2003

Renuncia del presidente y entrega del mando al vicepresidente plantea ISEAT

LA PAZ, Bolivia, Octubre 17, 2003

El Instituto Superior Ecuménico Andino de Teología (ISEAT) planteó que ante la grave crisis que Taxi Heathrow Airport sufre Bolivia sólo existen dos salidas, una política y otra militar.

La primera requiere la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada y la instauración de un gobierno transitorio, encabezado constitucionalmente por el vicepresidente Carlos Mesa, con un mandato de 6 meses a un año, para reordenar políticamente al país y convocar a elecciones generales,  indica la institución.

En una declaración, ISEAT expresó su adhesión "a los múltiples pedidos de sucesión presidencial dentro del marco constitucional" debido al evidente agotamiento del gobierno de Sánchez de Lozada y de la clase política que representa.

ISEAT señala que ante la extrema gravedad de la crisis que atraviesa Bolivia, ayer se ha organizado un gran movimiento ciudadano, encabezado por Ana María Romero, ex defensora del Pueblo, y un grupo de intelectuales, artistas, empresarios y religiosos de mucho reconocimiento, que ha invitado a la ciudadanía a entrar en huelga de hambre pidiendo la renuncia del presidente Sánchez.

Además, ese movimiento pide "una sucesión constitucional con el nombramiento del vice presidente Carlos Mesa, el mismo que, sin renunciar a su cargo, se ha pronunciado contra la política del poder ejecutivo". Este movimiento apoya las reivindicaciones populares desde una actitud decididamente pacífica, indica.

ISEAT expresa en su declaración "su solidaridad con las familias que han perdido y siguen perdiendo seres queridos en la brutal represión del actual gobierno",  y con los movimientos sociales y sus reivindicaciones, dentro de una lucha no violenta, y "su pleno apoyo a los y las huelguistas de hambre que valientemente se suman por una lucha pacífica, a lo largo y ancho del país".

La institución académica señala que "como en abril y septiembre del año 2000 (Gobierno de Hugo Banzer), como en las terribles jornadas del 12 y 13 de febrero de este año, el país está frente a una verdadera crisis de Estado cuya salida es tan incierta como arriesgada".

El pronunciamiento del ISEAT está firmado por Mathías Preiswerk, rector de la institución, Virginia Quezada, directora académica y  el obispo metodista emérito Rolando Villena, presidente de la Junta Directiva.

Precisa, no obstante, que el documento no ha sido sometido a toda su comunidad educativa, porque no es posible reunirla por falta de transporte en toda la ciudad, pero que ante la gran cantidad de muertos y de heridos, por el desgarramiento de todo un país, "nos vemos obligados a tomar una postura política clara frente a los acontecimientos".

Resalta que "contrariamente a la propaganda que hace el gobierno, particularmente fuera de Bolivia, estos movimientos no son sediciosos, no tienen armamento. Estos movimientos buscan una verdadera democracia participativa, el cambio del modelo económico y la emergencia de una nueva forma de hacer política en el país".

Resalta que las últimas semanas la paciencia de la ciudadanía se agotó porque el Parlamento se dedicó a repartir entre los tres principales partidos de la coalición gubernamental cargos de mucha importancia política y simbólica (entre ellos la Defensoría del Pueblo).

Además, señala "la absoluta soberbia y sordera de un gobierno que no ha prestado ninguna atención a temas extremadamente sensibles para el pueblo boliviano como ser la venta y exportación del gas, la ley de hidrocarburos" y los reclamos por un reordenamiento del aparato estatal a través de una Asamblea Constituyente.

Agrega que desde el inicio de estos conflictos el gobierno ha especulado constantemente sobre el cansancio de los sectores movilizados.

La actuación irresponsable y violenta del gobierno, dice, ha producido más de 72 muertos y centenares de heridos, mientras que solamente se han producido dos bajas en el campo de las fuerzas represivas, lo que demuestra la disparidad de fuerzas.

"Si algunos pocos sectores aislados de los movimientos sociales han cometido excesos y hasta provocaciones en algunas oportunidades, no existe absolutamente ninguna proporción entre los bloqueos, las manifestaciones por una parte y la violencia estatal por otra", señala.

"El discurso y los comunicados del gobierno están construidos sobre mentiras groseras, tales como la existencia de una sedición, de guerrillas urbanas fuertemente armadas, de financiamiento extranjero", expresiones que recuerdan el lenguaje de las dictaduras militares de años atrás, afirma el ISEAT.

"La libertad de expresión y de prensa ha sido gravemente atacada en la jornada de ayer, con el secuestro de la edición de dos periódicos en La Paz, el atentado terrorista a una radio y a una televisión en Oruro", asevera.

"El presidente Sánchez de Lozada no es la personificación de la democracia en Bolivia, y quienes lo afirman están buscando su continuidad apoyándose solamente sobre fuerzas represivas con un escenario que representaría un gigantesco baño de sangre", advierte ISEAT.

Hace presente que la oposición a Sánchez de Lozada abarca a diversos sectores sociales y que incluso los sacerdotes católicos de la ciudad de El Alto exigieron la renuncia del presidente. "Los obispos católicos no están más dispuestos a prestar su mediación en este contexto después de la experiencia de su propuesta de reencuentro nacional, instrumentalizada por la coalición gubernamental", señala.