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Martes 4 de Noviembre, 2003

Juan Pablo II se reúne con arzobispo de Canterbury

ROMA, Italia, Octubre 9, 2003

El papa Juan Pablo II sostuvo una cordial pero breve entrevista con el arzobispo de Taxi Heathrow Airport Canterbury, Rowan Williams, líder mundial de la Comunión Anglicana, y durante ella el pontífice anotó que los diálogos por la unidad de las dos iglesias se han complicado por recientes decisiones anglicanas.

El encuentro, que tuvo lugar el pasado sábado, tuvo que ser abreviado por el delicado estado de salud del pontífice. Aunque fue la primera vez que Williams, entronizado como arzobispo de Canterbury (Inglaterra) el pasado febrero, visitó el Vaticano, las reuniones entre los máximos dirigentes católico y anglicano se han sucedido a lo largo de los últimos 40 años. George Carey, antecesor inmediato de Williams, estuvo seis veces en Roma.

Sin mencionarlo directamente, las palabras de Juan Pablo II se referían al caso de Gene Robinson, abiertamente homosexual quien fue confirmado como obispo de la diócesis de New Hampshire de la Iglesia Episcopal de Estados Unidos.

El arzobispo de Canterbury confirmó esa presunción, en conferencia  de prensa posterior, al decir que "está consciente de las implicaciones ecuménicas de lo que se ha hecho (por algunas iglesias anglicanas)". "En los últimos días hemos escuchado claramente lo que se ha dicho en Roma.

El caso de Robinson, que amenaza con provocar una escisión en la Iglesia Episcopall estadounidense y que ha sido duramente condenado por algunas iglesias anglicanas de distintos países, ha movido a Williams a convocar a una reunión de primados anglicanos de todo el mundo el 15 y 16 del presente mes en Londres, para debatir el tema y sus repercusiones sobre la unidad anglicana.

"Aunque agradecemos por los progresos que se han realizado (hacia la unidad católico-anglicana), debemos también reconocer que nuevas y serias dificultades se han producido en el camino hacia la unidad. "Estas dificultades no son meramente disciplinarias, algunas alcanzan aspectos  esenciales de fe y moral", declaró el Papa en la reunión con Williams.

"A la luz de estos hechos, debemos reafirmar nuestra obligación de escuchar atenta y honestamente la voz de Cristo, como nos llega a través del Evangelio y de la tradición apostólica de la iglesia", agregó.

"Frente al creciente secularismo del mundo actual, la iglesia necesita asegurar que el depósito de la fe es proclamado en su integridad y defendido de interpretaciones erradas y desviadas", indicó.

Entrevistado por Radio Vaticano, Williams dijo que las enseñanzas de la Iglesia Anglicana sobre la sexualidad son las mismas que las de la Iglesia Catolica. Agregó que en la prevista reunión de primados anglicanos lo principal será encontrar un sentido claro de lo que la Comunión Anglicana debe mantener en caso de que una provincia camine en dirección opuesta.

Otro desafío es asumir un real sentido de responsabilidad de unos con otros y por lo tanto encontrar algunos mecanismos para tomar mejores decisiones en común, dijo.

En su conversación con el Papa, Williams no mencionó la controversia relativa a la sexualidad. Pero agradeció a Juan Pablo II su invitación a líderes eclesiásticos y teólogos a participar en un diálogo fraternal sobre el ministerio pietrino.

Esta invitación es un signo de generosidad y apertura y tendré mucho gusto en participar en la reflexión sobre la posibilidad de compartir la primacía en amor y servicio, indicó.