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Martes 4 de Noviembre, 2003

Gobierno pide al parlamento tratar con urgencia proyecto que introduce el divorcio

SANTIAGO, Chile, Octubre 8, 2003

El Poder Ejecutivo pidió al Senado que discuta con carácter de urgencia el proyecto de Taxi Heathrow Airport ley que modifica el sistema de matrimonio e introduce el divorcio en uno de los pocos países del mundo occidental donde hasta ahora no existe la posibilidad de disolver legalmente un matrimonio.

De esa manera, el debate del proyecto de ley será debatido dos días a la semana en la Cámara Alta y es probable que quede listo para su promulgación el próximo mes de noviembre y no en los primeros meses del  2004, como se esperaba.

El plazo para que los senadores presentaran propuestas sobre el proyecto se cerró el pasado martes. Desde que el Senado aprobó debatir el proyecto, el 26 de agosto pasado, 22 senadores han presentado propuestas modificatorias al texto.

Algunas propuestas tienden a agilizar el trámite de divorcio, acortando de tres a un año el plazo para la disolución por consencimiento mutuo y de cinco a tres años por pedido unilateral; otra propuesta busca eliminar la validez civil del matrimonio religioso.

En la decisión de considerar urgente el debate parece haber influido una serie de anuncios por televisión contra el divorcio, difundidos por tres canales de TV abierta, en los últimos días del mes pasado, los que difundían estadísticas de Estados Unidos que señalan que los hijos de padres separados son más propensos a volverse alcohólicos y drogadictos.

Tres días después, el sacerdote jesuita Felipe Berríos pidió perdón a los hijos de matrimonios cuyos padres se han separado, por conderar que el anuncio era una estigmatización. Otros sacerdotes criticaron también la campaña.

La semana pasada, antes de partir a Roma, para asistir a las celebraciones por los 25 años de pontificado de Juan Pablo II, el cardenal Francisco Javier Errázuriz reconoció que en la campaña contra el divorcio se cometieron errores.

En una reunión convocada por la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal se examinó, según informó La Tercera, las repercusiones de la campaña por un grupo de asesores, compuesto de laicos y sacerdotes, expertos en  comunicaciones.

La mayoría de los asistentes estuvo de acuerdo en retirar la campaña. Pero se objetó que los nombres de los que elaboraron los spots se mantuvieran en secreto. La prensa dice que según fuentes del episcopado el principal responsable fue uno de los asesores del cardenal, el padre Juan Ignacio González, miembro del Opus Dei.

El director del Hogar de Cristo, Benito Baranda, señaló que la campaña debió incidir en los aspectos positivos del matrimonio. "El 98 por ciento de los chilenos sabemos las dificultades que nos toca vivir a todos en nuestra vida matrimonial. Lo que necesitamos es que nos ofrezcan algo esperanzador para poder ser felices en nuestra vida matrimonial".

El ministro de Educación, Sergio Bitar, criticó que la campaña de la iglesia subrayase los supuestos efectos negativos que sufren los hijos de padres separados. "Tengo un hija separada y tengo una nieta que es hermosísima y siento hiriente que alguien le diga que por eso tienen una propensión a no ser lo mejor. Ella va a ser lo mejor, independientemente que haya roto el matrimonio".

El senador demócrata cristiano Rafael Moreno dijo a La Tercera "dudo que algún senador cambie su opinión por los spots". "Una cosa es difundir una opinión que es legítima y otra es sacar conclusiones que pueden ser muy discutibles".

El senador socialista y católico Jaime Naranjo, enfatizó: "Ni los mejores partidarios del divorcio imaginaron que la Iglesia iba a hacer una campaña a favor del divorcio, porque con esta campaña lo único que se logró fue fortalecer las posiciones divorcistas. Fue una provocación, una tremenda provocación a la sociedad chilena y a los propios parlamentarios".