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Sábado 1 de Setiembre, 2007

Rev.Maurucio Andrade, nuevo obispo de la diócesis Anglicana de Brasilia
Rev.Maurucio Andrade, nuevo obispo de la diócesis Anglicana de Brasilia

Iglesia Anglicana brasileña prioriza actividad misionera

Entrevista: Susanne Buchweitz, BRASILIA, Brasil, Agosto 21, 2003

Secretario General de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil desde 1994, el canónigo Mauricio José Taxi Heathrow Airport Araújo de Andrade fue elegido el pasado junio obispo de la Diócesis Anglicana de Brasilia.

 Andrade  inició su carrera eclesiástica en la Amazonía, en la Diócesis Anglicana de Recife, donde trabajó siete años. Fue nombrado secretario general de esa diócesis y reelegido tres veces, la última hace tres años.

Su consagración como obispo de Brasilia tendrá lugar el 30 de agosto, en la Catedral Nacional. ALC lo entrevistó y aquí reproducimos sus respuestas:

ALC - Después de casi 10 años como secretario general de la Iglesia Episcopal Anglicana de Brasil (IEAB), usted asume este mes el obispado de Brasilia. ¿Cómo ve este cambio, de una actividad administrativa, al  ministerio sacerdotal? ¿Estaba en sus planes?

ANDRADE - En estos 10 años, mi experiencia en la Secretaría General fue un privilegio, ya que me posibilitó estar en contacto con todas las diócesis de Brasil y también, como Iglesia, con la Comunión Anglicana, en su dimensión global.

Al asumir la Diócesis de Brasilia, entro en una nueva dimensión del ministerio, que va a incluir mucho más la actividad pastoral, ya que éste es el papel que se espera de un obispo, estar al lado del clero y del pueblo de su diócesis.

Será, de hecho, un cambio grande en relación con lo que estaba haciendo estos últimos años, en que estaba actuando más en términos administrativos y representativos. Pero también es un cambio atractivo, porque obedece a mi formación y a mi propia manera de trabajar, de actuar en el área pastoral, de forma que me siento muy contento de retornar a la actividad pastoral.

En realidad, tenía nostalgia. Considero que 10 años son tiempo suficiente para realizar un trabajo. Ya cumplí una etapa en la Secretaría General, que además también inaugura otro momento, en la medida en que tenemos una nueva responsable de la Secretaría General, que es mujer y laica (Christina Winnischofer, de la diócesis de Sao Paulo). Es la tercera mujer que asume la función de secretaria provincial de una iglesia nacional en la Comunión Anglicana.

ALC - ¿Como ve la elección de una laica a la Secretaría General?

ANDRADE - No fue algo que se buscó, diciendo ahora optaremos por alguien que no sea clérigo. Realmente, había más de un nombre posible . El otro candidato era clérigo. La elegida fue una laica. En mi opinión esto permitirá una mayor participación de los diferentes órdenes de la iglesia.

La iglesia tiene una cámara de obispos, que se reúne y administra los asuntos episcopales. Los clérigos también tienen sus instrumentos. Al tener una laica en uno de los espacios administrativos de la Iglesia, estamos ocupando todos los espacios.

¿Qué balance puede hacer de estos años al frente de la Secretaría General?  La IEAB creció, se hizo más conocida y se insertó más en la sociedad brasileña ¿A qué se debe esto?

ANDRADE - Una de las cosas en las que trabajamos mucho estos 10 años fue buscar un nuevo motivo de inspiración y entusiasmo misionero para la Iglesia. Conseguimos crear dos distritos misioneros; uno en la Amazonía, incluyendo los estados de Amazonas, Pará, Roraima, etc, y otro localizado en el Oeste, comprendiendo los estados de Mato Grosso, Mato Grosso del Sur y Rondonia. Recientemente, después de un trabajo de más de tres años, fue creada la Diócesis Anglicana de Curitiba.

Al hacer un balance, compruebo que estos tres grandes frentes de trabajo misionero fueron el mayor  logro de mi labor al frente de la Secretaría General. La Iglesia Anglicana está viviendo una nueva ola misionera. Siempre fuimos una "Iglesia del Sur", una "Iglesia de las metrópolis", ahora estamos llegando a lugares que ni siquiera imaginábamos estar, como Ariquemes, Alta Floresta, lugares que se encuentran en el extremo Oeste de Brasil.

Diría entonces que mi trabajo en la Secretaría General tuvo un tono de Misión. Este será también el tono  de mi episcopado, que tendrá como lema lo que dice San Juan 20.21, "Así como el Padre me envió, yo también los envío a ustedes", o sea, un sentimiento de misión, de ir, de compromiso con este desafío que tiene la Iglesia.

Hablando de misión ¿Cómo abordó el tema de la misión urbana en estos 10 años? ¿Cómo se propone hacerlo en Brasilia? 

ANDRADE  - En realidad, la misión urbana es uno de los mayores desafíos actuales. Vivimos cada vez más en una sociedad secularizada, donde el aislamiento envuelve a las personas. Tenemos que crear nuevos mecanismos en la Iglesia para salir al encuentro de este reto. Especialmente en la diócesis de Brasilia, que es una diócesis nueva. con 20 años, eso será un gran desafío.

Como inicio del episcopado, estamos planificando la implantación de una pastoral para la clase media del  área urbana del Distrito Federal. En Brasilia, nuestra iglesia tiene presencia sacramental en las ciudades satélites, como Paranoá y Ceilandia, pero no en el Distrito Federal, que fue el objetivo de la creación de la diócesis. Quizá por algún tipo de dificultad, no hay un trabajo concreto con la clase media.

Nuestra catedral en Brasilia está rodeada por edifícios donde viven senadores, diputados, y no tenemos una palabra para estas personas. Necesitamos estar en condiciones de decirles que la iglesia es una reserva ética, de moral y de comportamientos, que puede ayudar en la construcción de una sociedad más justa y en la renovación y cambio de las estructuras injustas que existen en nuestro país.

ALC - ¿Cuál sería el fundamento de un trabajo misionero en una ciudad como Brasilia?

ANDRADE  - Creatividad. Diría que hacer misión en Brasilia es más complicado que hacerlo en otro centro urbano, por las características de la ciudad. La ciudad tiene una movilidad muy grande, las personas están siempre en movimiento. Es una realidad diferente a la de cualquier otra.

Percibo aquí una contradicción. Por un lado hay dificultades, pero por el otro hay posibilidades mayores de hacer misión, buscando trabajar con la solidaridad, la dimensión de la relación personal. Es una ciudad que se caracteriza por tener personas muchas veces aisladas, solitarias, pero que,  imagino, están dispuestas a un trabajo comunitario,  en el sentido de integración, de solidaridad. Para hacer esto necesitamos ser creativos.

Pienso que éste es el mayor desafío que tiene la iglesia, no sólo la Iglesia Anglicana, sino todas las iglesias: dar una respuesta creativa al mundo en el que estamos insertados. Hoy en día, la iglesia ya no es el centro de la actividad social, solamente es una de las opciones, y una opción distante. Entonces, necesitamos ser creativos. Creatividad significa utilizar todos los instrumentos que puedan facilitar la integración y la relación personal.

En mi opinión éste es el mayor y más importante desafío de la pastoral urbana.

ALC - Aparte de la actividad misionera ¿en qué otros puntos quiere poner énfasis como dirigente de la diócesis de Brasilia?

ANDRADE  - Uno de mis objetivos es fortalecer la actividad ecuménica. En esta perspectiva, una de las cosas que procuraré hacer, seguramente, es el fortalecimiento de las relaciones con el CONIC y con las iglesias que  lo integran y con otras iglesias de Brasilia, ampliando el espectro de la relación ecuménica.

La consagración será desde ya una señal muy fuerte de fraternidad ecuménica, pues se realizará en la Catedral Nacional, que ha sido cedida por el cardenal de Brasilia. Será la primera vez que se celebra  la consagración de un obispo no católico en la Catedral Nacional.

ALC -En su opinión, ¿qué nos están indicando la globalización, la hegemonía militar norteamericana, las  migraciones, los  conflcitos étnicos?

ANDRADE  - La cuestión de las migraciones es, para nosotros, uno de los temas más importantes de la actualidad. Brasil, por ejemplo, entró en las corrientes migratorias. La Iglesia Anglicana está trabajando, en la región de Boston, con una diócesis donde viven 250 mil brasileños. Es una población enorme, y  estamos hablando de cifras oficiales. Allí tenemos un Consejo de Pastores Brasileños, con 150 pastores.

En cooperación con la Iglesia de Canadá, estamos tratando de atender a la comunidad brasileña de Toronto, que también crece terriblemente. El objetivo no es "convertir", sino principalmente realizar una acción solidaria y de integración con el pueblo brasileño que reside en otras regiones.

Respecto a la hegemonía militar norteamericana, en realidad estamos hablando de hegemonía en varios otros niveles, más allá del predominio  militar. He dicho que las iglesias latinoamericanas deberían unirse y crear un bloque de resistencia para que Estados Unidos no sea el que determine toda agenda, sea para América del Norte, para América del Sur,  o para América Latina.

ALC - Como Iglesia del Estado ¿cómo están las relaciones entre el primer ministro Tony Blair y la  Comunión Anglicana que se opuso a la guerra de Irak?

ANDRADE  - Es importante resaltar que solamente en Inglaterra la Iglesia Anglicana es Iglesia del Estado. Sin embargo, pese a que la nominación del arzobispo de Canterbuy tiene que ser aprobado por una comisión mixta, después por el Parlamento, por el Primer Ministro y por la Reina, él asume un papel de tercera persona en esta estructura de poder.

El actual arzobispo, Rowan Williams,  ha tomado posiciones contrarias a los designios y acciones del  primer ministro Tony Blair. Una de ellas fue respecto a la guerra de Irak. Además de no estar alineado con ésta y otras decisiones de Tony Blair, el arzobispo Rowan Willians cuestiona esta estructura que considera a la iglesia como parte del estado. Asimismo, existen varios movimientos dentro de la iglesia de Inglaterra que vislumbran una separación del Estado.

ALC - La Comunión Anglicana está muy presente en África, un continente con muchos desafíos y dificultades. ¿Es posible colocar a los africanos en el  escenario mundial, dando mayor visibilidad a sus problemas?

ANDRADE - La Iglesia de África es un fenómeno. Actualmente tenemos 75 millones de anglicanos en todo el mundo. La tercera parte de ellos se encuentra en Africa. Nigeria tiene 72 diócesis. Por lo mismo  que la iglesia ha crecido en África, este continente se considera prioritario.

El asunto que ha recibido mayor atención en términos mundiales es el SIDA y éste es también un tema que preocupa mucho a la Iglesia Anglicana. En Sudáfrica, por ejemplo, la Iglesia Anglicana aprobó una directiva de su Sínodo General de que todas las parroquias, todas las diócesis deben tener un centro, un espacio de apoyo, solidaridad e instrucción en la lucha contra el SIDA.

ALC -¿Cómo vislumbra el movimiento ecuménico en la región sur de Brasil y en todo el país?

ANDRADE -  Una de las áreas de mi ministerio, junto con la misión, es el ecumenismo. Aquí, en Río Grande do Sul, estamos viviendo un nuevo momento con la reestructuración del CONIC regional. Con la mudanza a Brasilia del CONIC nacional, que funcionaba en Porto Alegre, se creó un vacío. Estábamos acostumbrados a tener el C0NIC cerca y su secretario ejecutivo atendía todas las demandas ecuménicas de la región.

Pasamos casi ocho años para darnos cuenta de que necesitábamos hacer algo. El año pasado, tuvimos una reunión muy fructífera, con la presencia del pastor presidente de la IECLB (Iglesia Evangélica de Confesión Luterana de Brasil), el arzobispo de Porto Alegre, el obispo de la diócesis anglicana de Porto Alegre, el obispo metodista, en la que se viabilizó la reconstrucción del CONIC Sur.

Además, en Río Grande do Sul tenemos una tradición de relaciones ecuménicas, desarrollada con algunos organismos ecuménicos, no sólo iglesias, sino otros organismos. En términos de Brasil, vemos que estamos viviendo un momento bellísimo, después de la realización de los foros sociales mundiales.

El Foro Social Mundial abrió la posibilidad de pensar un nuevo mundo también en las relaciones eclesiásticas. En el último Foro, en Porto Alegre, creamos una coalición ecuménica nacional, con una tienda ecuménica llamada Kairós. Hemos fortalecido el foro ecuménico, CLAI también se está  fortaleciendo en Brasil, y CONIC también ha tenido un desdoblamiento en los últimos años, con la creación de los CONIC regionales.

Aunque en la dimensión nacional tenemos dificuldades para que algunas iglesias ingresen a CONIC, en el ámbito  regional participan iglesias que no son miembros del CONIC nacional. Por otra parte, para los próximos años, estamos vislumbrando tres grandes eventos en el área ecuménica: la Campaña de la Fraternidad, el 2005; la tercera Jornada Ecuménica, promovida por Koinonía, también el 2005, y la 9a Asamblea del Consejo Mundial de Iglesias, en Porto Alegre, el 2006.

ALC - El asunto de la "sexualidad humana" es un tema explosivo en la Comunión Anglicana, que debate la aceptación de sacerdotes gays en el ministerio. En Brasil, el tema no asume esa importancia. ¿Por qué?

ANDRADE  - Este fue uno de los principales temas que trató la Convención General de la Iglesia de Estados Unidos, realizada en Minneápolis, del 29 de julio al 8 de agosto, por la elección de un obispo homosexual en una diócesis norteamericana, que atrajo gran atención de los medios. Considero que el tema asume importancia por ser nuevo en la Iglesia.

Actualmente, cuando se habla de sexualidad humana, se está enfatizando el asunto de la  homosexualidad. Esto, para mí, es una limitación. Necesitamos hacer un estudio serio, honesto y profundo de la sexualidad humana, en lo que se refiere a homosexuales, lésbicas y heterosexuales. Precisamos preocuparnos por tener una teologia inclusiva.

Esto no significa que la iglesia debe enarbolar la "bandera de los homosexuales". Si así fuera, tendría que levantar también la bandera de los divorciados y muchas otras banderas. Pero, significa tomar,  sobre todo, la bandera de la dignidad humana. Y en el asunto de la dignidad humana, necesitamos comprender que la Palabra del Evangelio es una palabra de inclusión, de amor y de acogida, y no de exclusión; es una palabra de tolerancia, y no de intolerancia.

La Cámara de los Obispos de Brasil, en 1997, se pronunció sobre la sexualidad humana, con un texto que cito aquí: "La sexualidad humana es un don de Dios y las relaciones sexuales ejercidas en el  contexto del amor y del respeto mutuo son consideradas cosas buenas que Dios creó".