Sacerdote acusado de colaborar con la dictadura militar fue detenido
BUENOS AIRES, Argentina, Agosto 11, 2003
El sacerdote católico Christian von Wernich fue detenido el miércoles 6 de agosto, acusado de Taxi Heathrow Airport responsabilidad en la desaparición de personas detenidas en lugares secretos y en las torturas a esos detenidos durante la dictadura militar en la Argentina, iniciada en marzo de 1976.
El sacerdote era capellán de la policía de la provincia de Buenos Aires, dirigida por Ramón Camps, un general que durante el período que pasó en la prisión bajo cargos criminales por su actuación, escribía notas contra el marxismo con argumentos sustentados en la teología clásica medieval.
Este año, Christian von Wernich fue detectado por el periodismo en Chile, donde ejercía como sacerdote en una parroquia de Concepción, y debió volver forzadamente a la Argentina, donde finalmente vuelve a estar en manos de la justicia.
Su presencia en la Cámara Federal de La Plata, en una audiencia el día en que fue detenido, dio lugar a que familiares de sus víctimas lo insultaran y le arrojaran un líquido blanco.
Según testimonios de personas que estuvieron presas en en centros secretos de detención y sometidas a bajo tormento, von Wernich apareció en algunas oportunidades para hablar con los presos, aduciendo que concurría a darles atención espiritual. Los testimonios sobre estos hechos, sin embargo, indican que von Wernich realmente iba a sacarles información.
Llamó la atención que el mismo día en que la prensa de Buenos Aires informó de la detención de von Wernich, el presidente del episcopado argentino, monseñor Edurardo Mirás, expresó que es necesario tener equilibrio y no caer ni en la impunidad ni en la venganza.
Estas manifestaciones en nombre de la Iglesia Católica se producen en momentos en que en Argentina hay intenso debate sobre el enjuiciamiento o extradición a otros países de los militares que durante la dictadura tuvieron posiciones de máxima responsabilidad o tuvieron papeles directos en los "grupos de tareas" que se dedicaban a secuestrar personas, torturarlas y hacerlas desaparecer.
La situación jurídica relacionada con todos estos hechos en la Argentina es una compleja maraña. Durante el gobierno del presidente Raúl Alfonsín, cuando el país volvió a la democracia, fueron sancionadas las leyes de "Punto Final" y "Obediencia Debida", que otorgó impunidad a los oficiales y subalternos que cumplían órdenes.
Más tarde, durante el gobierno del presidente Carlos Menem fueron firmados indultos que beneficiaron a los comandantes de la dictadura militar y a otros procesados y condenados, incluyendo responsables de la invasión a las islas Malvinas que terminó desastrosamente para el país.
En la misma época los decretos menemistas, 1003 del año 1989 y 2742 de 990, beneficiaron igualmente a varios dirigentes del movimiento guerrillero Montoneros, entre cuyos jóvenes seguidores se contaban numerosos convencidos católicos.

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