Presiones católicas a senadores rechazan líderes evangélicos
SANTIAGO, Chile, Julio 30, 2003
Dirigentes evangélicos sostuvieron que el cardenal y arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, ejerce "presiones Taxi Heathrow Airport indebidas" a los parlamentarios católicos para que voten contra el proyecto de ley de matrimonio civil que esta semana comenzará a ver el Senado, y que introduce la opción del divorcio por primera vez en la legislación chilena.
Errázuriz, seguido por numerosos obispos y sacerdotes, pidió a los senadores católicos, ante la imposibilidad de oponerse a la introducción del divorcio, apoyada por el 73,3 por ciento de los chilenos adoptar una propuesta suya para establecer la posibilidad de que la ley considere la oportunidad de elegir entre un matrimonio totalmente indisoluble para los católicos y otro con la opción del divorcio.
Ante esa intervención, los dirigentes evangélicos, que están a favor del divorcio vincular, se reunieron el pasado viernes con el presidente del Senado, Andrés Zaldívar, y le entregaron un documento en el que formulan observaciones al artículo 21 del proyecto ley, aprobado por la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, sobre la validez del matrimonio religioso.
Aunque el Senado comenzará a debatir esta semana el proyecto de ley de matrimonio civil, la discusión será preliminar y sobre aspectos generales.
Las primeras votaciones de articulo por articulo empezarán a mediados del mes entrante, en la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia, una vez que los parlamentarios hayan presentado sus observaciones.
La ministra del Servicio Nacional de la Mujer (SERNAM), Cecilia Pérez estimó que se requerirán cerca de tres sesiones (una de ellas especial, que se convocaría para este miércoles) para que la propuesta pase de su discusión general a una en particular.
Una vez consideradas las indicaciones de los senadores en la comisión, el proyecto de ley volverá a la Cámara Alta, para ser nuevamente discutido, lo que podría ocurrir entre septiembre y octubre. El gobierno espera tener el texto aprobado en el primer semestre del 2004
Según el obispo Neftalí Aravena, primer evangélico capellán del Palacio Presidencial de La Moneda, habría inquietud por el sentido del artículo 21, que consideran discriminatorio y hecho "especialmente" para la Iglesia Católica.
"Ellos (los obispos católicos) no tienen el derecho a obligar a la sociedad chilena a pensar de la manera en que ellos piensan. Somos una sociedad pluralista, donde hay muchas tendencias. Le pedimos al presidente del Senado que la legislación sea pluralista. No estamos de acuerdo en que las iglesias casen, porque nosotros lo que hacemos es sólo dar la bendición", dijo.
El presidente del Consejo de Unidades Pastorales de la Región Metropolitana (CUPREM), Emiliano Soto, explicó que tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento se hacen alusiones al divorcio.
Y aunque no es una alternativa que se promueva, se lo considera una posibilidad en caso de adulterio o abandono. Por ello los evangélicos, a diferencia de los católicos, no consideran al matrimonio como un sacramento. Por ello no lo ven como algo indisoluble.
Soto criticó la propuesta del cardenal Errázuriz. "Nos parece inoficioso que promueva un matrimonio indisoluble, perfecto, y otro tipo de matrimonio, para otros credos, divorciable, de segunda clase. Es claramente discriminatorio. Lamentablemente el cardenal tuvo un exabrupto, una opinión fuera de lugar, una influencia que no corresponde", dijo Soto al diario La Tercera.
El presidente del Comité de Organizaciones Evangélicas (COE), obispo Francisco Anabalón, declaró que la Iglesia Católica tiene el legítimo derecho a expresar su opinión, pero no de presionar a los parlamentarios. "Ningún credo tiene derecho a imponer sus puntos de vista a toda la sociedad. Es una interferencia indebida", anotó.
"Es natural que se converse, que se trate de influir, pero de ahí a usar la investidura sacerdotal, apelar a dogmas o conceptos de una religión para forzar a los legisladores para que se pronuncien en una determinada dirección, me parece una intervención indebida", afirmó Anabalón.

Portada
Inicio