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Martes 29 de Julio, 2003

Emilio Monti, presidente de la FAIE, cuestionó al FMI. [Foto: FOS]
Emilio Monti, presidente de la FAIE, cuestionó al FMI. [Foto: FOS]

Encuentro de dirigentes religiosos con director del FMI fue áspero, dice "Clarín"

BUENOS AIRES, Argentina, Julio 1, 2003

Durante su reciente visita a Argentina, el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Horst Taxi Heathrow Airport Köhler, tuvo una reunión con los principales dirigentes religiosos del país, pero el diálogo fue áspero y sin coincidencias, dice el importante diario Clarín.

La conversación, de casi dos horas, ocurrió durante las reuniones que el jefe del FMI mantuvo la semana pasada con representantes de diversos sectores argentinos. El encuentro, celebrado en el salón en el hotel Sheraton, donde se alojaron las autoridades del Fondo, fue descrito por varios de los presentes como "cordial, pero áspero...por momentos realmente duro", anota el diario.

Köhler estaba acompañado por el responsable del Hemisferio Occidental del Fondo, Anoop Singh, y el encargado del caso argentino, John Dodsworth.

Sus interlocutores fueron el presidente de Cáritas y obispo de San Isidro, Jorge Casaretto; el delegado del Episcopado ante la Mesa de Diálogo y obispo de Lomas de Zamora, Agustín Radrizzani; el presidente de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), pastor Emilio Monti; el titular de la Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas (AMIA), Abraham Kaul; y Mohsen Alí, miembro de la comunidad islámica, entre otros.

Köhler admitió que en las últimas décadas el FMI no pudo alcanzar los objetivos que se propuso con la Argentina, y dio a entender que losproblemas estaban en el país. Casaretto, sobriamente, dijo que lo que sucedió fue "que los intereses corporativos primaron sobre el bien común, aplicándose políticas económicas sin justicia social".

Los religiosos coincidieron en que lo que más molestó a Köhler fue que le achacaran al FMI parte de responsabilidad por la crisis del país. !Ay, ustedes los argentinos, siempre reincidiendo en su gran defecto, que es echarle la culpa a los de afuera!, dijo.

Casaretto habló, además, de la importancia de una reforma política y judicial para sanear el país. Köhler recalcó la importancia de la ética. El titular de Cáritas replicó: "¿Qué respaldo moral tienen algunos países queahora nos piden actitudes éticas?", preguntó, mencionando la invasión norteamericana a Irak.

Más adelante, Radrizzani dijo que el valor de la solidaridad no fue tenido en cuenta a la hora de usar los préstamos que multiplicaron la deuda externa. Por eso, no dudó en calificarla como "inmoral" y anotó  que, con los intereses abusivos que se aplicaron, la deuda "fue pagada sobradamente".

Köhler, que al parecer esperaba una autocrítica de sus visitantes, preguntó "¿dónde estaban ustedes cuando se votó la convertibilidad?".Varios de los religiosos y dirigentes de las ONG le respondieron que estaba "confundiendo los roles, porque nos habla como funcionarios. Pero nosotros representamos a las víctimas".

El pastor metodista Monti, interpretando el sentir de los presentes, añadió una crucial pregunta: "¿Por qué se prestó a quien se sabía que no podía pagar?"

Aventuró tres respuestas que terminaron de caldear los ánimos: "La primera es que el que prestó era un filántropo, que bajo la forma de un 'préstamo' ocultó su benevolencia. La segunda es que se trataba de un administrador incapaz, que presta la plata de otro sin garantías de su devolución. Y la tercera es que hay un propósito de constituir una deuda impagable para someter al deudor al tributo permanente".

La reunión acabó con la entrega por parte de los religiosos de un documento dirigido tanto al FMI como a la Presidencia de la República, donde se afirma que "no se puede hacer frente al servicio de la deuda a costa de asfixiar la economía de un país y ningún gobierno puede pedir moralmente a su pueblo privaciones incompatibles con la dignidad humana", anota Clarín.