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Jueves 3 de Noviembre, 2005

Uruguayos mantienen la esperanza

Juan Damián, Uruguay, Abril 23, 2002

Por un rato Montevideo tuvo la frescura de sus primeros años de historia. Alguien diría una postal del recuerdo o una pintura de museo. 600 jinetes, varones, mujeres, niños/as venidos de multitud de puntos del interior acamparon la noche del 15 de abril en las cercanías de la capital.

Al día siguiente pasado el mediodía, por un rato fueron protagonistas de un país, que parece olvidarlos y excluirlos.

Próximas a las 15hs. cruzaron la principal avenida de Montevideo al grito de "Rentabilidad o Muerte". Como los pioneros de la patria venían portando mástiles de cañas con flameantes banderas. Como los primeros habitantes poblaron la ciudad con el grito indígena que los identificaban. Sonaban los cascos a tambores de reclamos en un silencio urbano sin buses y carros.Una vez más desde la tierra, desde la tierra adentro el clamor telúrico de la vida peleando por la vida.

En las aceras un público capitalino dejaba de ser público para participar con sus rostros fraternos y solidarios, y sus palmas cálidas, el paso de quienes reclaman un país productivo que no quiere morir de inanición.

Capital e interior en un abrazo grande se apretaron en torno de un estrado donde se leyó una larga proclama de 40 minutos. Estaban juntos agrupaciones rurales de productores y sindicatos de obreros de todo el país. En total 36 convocantes. Un hecho histórico en una tarde de lluvia mansa que regaba la ansias y esperanzas de más de 120.000 personas.

Un primer actor de la Comedia Nacional Delfi Galviatti, en nombre de los organizadores comenzaba la única proclama de la organización: "Este es un mensaje para construir la esperanza".

Más adelante se describen rasgos de una problemática que golpea fuerte. "El país se nos hunde y lo tenemos que sacar adelante. Toda la sociedad uruguaya tiene que decidirse actuar para estabilizar y profundizar al democracia."

Mirando al futuro la proclama propone

"abrir las tranqueras de un verdadero diálogo entre todos los actores involucrados en busca de un desarrollo de país que queremos construir".

Urge un cambio afirman productores y obreros... "Los ejes para empezar a cambiar son: reactivación del mercado interno... defensa de la producción nacional... reactivación del sector exportador... reformulación del papel del estado... reformulación del Mercosur." Termina convocando a "un gran movimiento para cambiar el país porque otro Uruguay es posible y porque todos juntos podemos".

Es la primera vez que en el país una marcha social sin caracter político partidario congrega tanta gente, y a la vez al campo y la ciudad, al interior y la capital, a productores y trabajadores.

Por un rato los uruguayos parecían volver a estar sin pecado, celebrando una liturgia constructiva en la utopía de una convivencia soñada. Todos y todas mirandose a los ojos con la sonrisa transparente y transformante de la solidaridad.

(fin/ecu/soc/jd/251/2002).