![Ricardo Verástegui, periodista peruano [Foto: FOS]](/picture/Verastegui.jpg)
Cuando la democracia no es representativa
Ricardo Verástegui , LIMA, Perú, Junio 9, 2003
La democracia representativa que hemos asumido en el Perú y en casi toda América Latina Taxi Heathrow Airport como sistema político para el logro del bien común en función del fin supremo de la sociedad y el Estado que es la persona humana, tiene una debilidad, desde su nacimiento.
Es que no es representativa: si por democracia representativa se entiende el gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo.
La democracia que tenemos se nos revela como un gobierno de los políticos y no como un gobierno del pueblo cuando observamos lo que éstos discuten y aprueban como bueno para el país y la población, desoyendo el clamor de la ciudadanía y cerrando los ojos ante la realidad que ésta vive.
En suma, la negación absoluta de la democracia representativa y la clara evidencia de la existencia de una ética pública basada en la componenda, el tráfico de influencias, la corrupción de funcionarios y una alianza del poder político dominante con los intereses de los grupos de poder económico nativos y los de las empresas transnacionales.
Ética pública que, por otra parte, empata con el pensamiento y la ética del interés privado que enarbola la supremacía del mercado y del individuo sobre el interés colectivo de las personas y de las naciones, y que ha encontrado en la prédica neoliberal y la globalización del dominio imperial del dinero a sus mejores aliados.
Por eso cuando observamos y descubrimos la brecha existente entre las promesas de los candidatos a gobernantes y lo que éstos hacen en el ejercicio del poder público no se trata de que la democracia representativa falla, sino que – lo que es más grave todavía – no existe.
Desafío que nos presenta la necesidad de construir un sistema democrático que ponga la economía al servicio de la persona y represente - real y efectivamente - a la ciudadanía, así como la de vivir una ética basada en la reciprocidad y en la solidaridad que sea el vaso comunicante permanente entre esfera pública y sociedad civil.
Únicamente de esta forma la democracia, el gobierno del pueblo y para el pueblo, será una realidad; y la ética pública y privada, la búsqueda permanente por reducir la inequidad social generadora de pobreza en procura del desarrollo no sólo entendido como crecimiento económico que involucra inversión de capital.
Sino, también, como progreso científico y tecnológico, como un proceso que tiene relación directa con el crecimiento integral y sostenido de los seres humanos, de las culturas y del medio ambiente.
--------------
Ricardo Verástegui, periodista peruano, trabaja en el Foro Solidaridad Perú
Ultimos titulares
Asaltaron puesto odontológico que atiende a indios (Jueves 10/21/2004) WACC protesta por la confiscación de los servidores de Indymedia (Miércoles 10/20/2004) Inauguraron busto de Lutero en Sao Leopoldo (Miércoles 10/20/2004) Globalización no puede destruir la Iglesia, afirma Sínodo de la IERP (Miércoles 10/20/2004) Evangélicos critican ingerencia de la OEA en asuntos internos (Miércoles 10/20/2004) La Reforma continúa fuera de Europa dice líder luterano (Martes 10/19/2004) Plan para preparar pastores con título académico (Martes 10/19/2004) El tema religioso gana espacio en la cultura cubana (Martes 10/19/2004)

Portada
Inicio