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Lunes 23 de Junio, 2003

Asociación de judíos con dinero es un mito, dice economista

SAO PAULO, Brasil, Junio 6, 2003

Asociar a los judíos con el dinero es un mito, de la misma manera que Taxi Heathrow Airport es falso vincular al protestantismo con el origen del capitalismo, afirmó el economista francés Jacques Attali.

El autor del libro "Los judíos, el mundo y el dinero", hizo estas aclaraciones en entrevista para el periódico Valor Económico. En su obra demuestra que el papel de los judíos en el desarrollo de las finanzas fue una imposición y no una elección.

Attali fue consejero del presidente francés Francois Mitterand, de mayo de 1981 a abril de 1991. Creó Planet Finance, organismo que capta microcréditos para países del Tercer Mundo y es presidente de ACA, una oficina especializada en consultoría para gobiernos de países en desarrollo de Africa, Asia, Europa y América Latina.

Respecto a la asociación entre capitalismo y protestantismo, Attali señaló que el capitalismo surgió por lo menos en el siglo XII en Europa, cuatro siglos antes que se iniciara la reforma protestante.

"No escribí el libro para destruir cualquier tesis, sino para intentar comprender", declaró Attali en su entrevista con Valor Económico.

No obstante, indicó, refiriéndose al judaísmo, que "el inventor del monoteísmo fue un gran instrumento en la implantación de los valores fundamentales de la ética del capitalismo, principalmente del hecho de que el dinero sólo tiene sentido si es empleado al servicio de un proyecto que lo supera y si es un instrumento al servicio del bienestar colectivo, y no del provecho individual".

Attali también negó que la ley del talión, ojo por ojo, diente por diente, sea de origen judío. Realmente, dijo, en el texto bíblico existe la idea de que es necesario sustituir el deseo de venganza por una indemnización monetaria.

Esta gran idea fundamental de los judíos contribuyó a detener el ciclo de la violencia, al sustituir la venganza. El dinero, esto es la ley del mercado, se convierte así en un instrumento de pacificación y civilización, sostuvo.

Para el economista frances, la"tsedaka", una especie de impuesto de solidaridad, funciona como un impuesto a la renta voluntario. La persona, indicó, destina voluntariamente alrededor del 20 por ciento de lo que gana a los pobres.

"No lo paga al Estado, sino que lo da, directamente o en forma anónima, a los pobres. Es un impuesto redistributivo", explicó.

En su  libro, Attali informa que en el año 1000 vivían en Europa cerca de 150 mil judíos, que serían, durante tres siglos, los únicos que podían prestar dinero, porque la Iglesia no permitía que los cristianos  hicieran préstamos pecuniarios.

De esa manera, dice, los judíos atendieron la demanda de crédito existente en el Viejo Mundo y se convirtieron en "los banqueros de Europa. Podemos decir que fueron los que encendieron el capitalismo europeo".

Posteriormente, agrega, el protestantismo recuperó la idea de que el dinero en sí mismo no es maligno, lo que significó un formidable redescubrimiento de los princípios del judaísmo. Según Attali, "la importancia judía en el mundo de las finanzas desapareció completamente a principios del siglo XIV, cuando los cristianos comezaron a actuar como financiadores.

Ese papel financiador judío reapareció en Estados Unidos entre 1860 y 1910, anotó. "Despues que dejaron los bancos, muchos judíos invirtieron en los espectáculos. Los grandes estudios cinematográficos, como Fox, MGM, Universal, Warner Brothers surgieron gracias a empresarios judíos. Pero eso también terminó, indicó.

Persiste, sin embargo, advirtió, hasta ahora, la idea que asocia a los judíos con el dinero. Esto acontece "porque los mitos tardan mucho tiempo en morir", dijo el  economista a Valor Económico.