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Domingo 22 de Junio, 2003

La lucha contra la impunidad en Argentina debe continuar, dice abogado

BERLÍN, Alemania, Mayo 29, 2003

Sobre Latinoamérica se ciernen días aciagos y, por designio de la Casa Blanca, probablemente seamos Taxi Heathrow Airport las próximas víctimas, pero la lucha contra la impunidad, por el respeto a los derechos humanos y el imperio del derecho debe continuar, afirmó el abogado argentino Rodolfo Yanzón.

En un panel sobre la impunidad, en el marco del Día de las Iglesias (Kirchentag), que se realiza entre el 28 de mayo y el uno de junio en Berlín con presencia de numerosas personalidades internacionales y autoridades alemanas, Yanzón dijo que a pesar de la recuperación de la democracia en su país, en1983, se mantiene la impunidad de los responsables de la violación de los derechos humanos.

Rodolfo Yanzon es  abogado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y defensor de los familiares de los desaparecidos alemanes en Argentina.

La dictadura militar, indicó, dictó normas de amnistía para los crímenes de lesa humanidad cometidos durante su régimen y luego los gobiernos constitucionales, a través de distintas medidas, impulsaron recortes paulatinos de la responsabilidad criminal que les correspondía a los violadores de derechos humanos, hasta que en 1990 se dictaron indultos a los jefes militares que ejecutaron el plan criminal.

Desde un principio se trató de ocultar la complicidad de empresarios, que se beneficiaron con el terrorismo de Estado; de la jerarquía de la iglesia católica, aliada incondicional del poder militar y de los partidos tradicionales, que compartieron la administración del Estado. Los delitos económicos quedaron impunes y no hubo una respuesta firme desde las débiles instituciones del Estado de Derecho, señaló.

Gracias a la impunidad, indicó, torturadores y genocidas han podido participar de elecciones, eximidos de su pasado ignominioso, indicó. Algunos ganaron elecciones y ocuparon cargos de gobernadores y legisladores, otros fueron llamados a cumplir funciones militares, de
seguridad y de policía.

Por la impunidad, puntualizó, un ex presidente como Carlos Menem, acusado de diversos delitos, pudo presentarse en las últimas elecciones para ocupar el mismo cargo, avalado por la Corte Suprema de Justicia que en estos días está analizando convalidar las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Leyes que dieron impunidad a los militares responsables de violaciones a los derechos humanos.

En Argentina, señaló, un centenar de fábricas abandonadas por sus dueños fueron tomadas por los trabajadores con fines de autogestión. A fines de abril los trabajadores de la empresa Brukman fueron violentamente reprimidos por la policía y desalojados de la fábrica.

Las nuevas autoridades, dijo, parecen decididas a aplicar esta modalidad en todos esos casos y también a reprimir el movimiento de "piqueteros", trabajadores desocupados que se han organizado para reclamar por fuentes laborales y ayuda del Estado.

Desde el advenimiento de la democracia se han detectado centenares de casos de tortura por la policia. Los mas de mil casos de "gatillo fácil" (ejecuciones extrajudiciales por parte de la policía) tampoco han sido sancionados por el poder judicial.

Esta situación, dijo Yanzón, es consecuencia de la  impunidad imperante en Argentina; de la falta de voluntad política de arribar a la verdad y a la justicia por las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura militar; del ocultamiento de lo sucedido con los desaparecidos, muertos, torturados y los niños nacidos en centros clandestinos de detención.

Es inocultable la responsabilidad de Estados Unidos en la violación masiva a los derechos humanos bajo el imperio de las dictaduras en Latinoamérica, enfatizó. Ahora tambien Estados Unidos interviene para dar garantías de impunidad a funcionarios y empresarios que lleven a cabo las medidas económicas exigidas por el Fondo Monetario Internacional.

En estos días en los que la máxima potencia militar y económica ha derribado los mecanismos legales a nivel internacional, debemos bregar, más que nunca, por la convivencia pacífica entre los pueblos, y la plena vigencia del Estado de Derecho, sin impunidad, garantizando el pleno goce y ejercicio de los derechos de los ciudadanos, especialmente de los más desprotegidos.

La intervención militar norteamericana en Colombia; el intento de golpe de estado en Venezuela; las presiones ejercidas sobre Cuba, son un claro ejemplo de la ilegalidad imperialista que se cierne sobre América Latina.

En estos días, la administración norteamericana ha fijado como uno de los puntos clave en su supuesta lucha contra el terrorismo, la frontera tripartita entre Paraguay, Brasil y la Argentina. Ahora están a un paso de exigir el control militar y aduanero de la zona, una de las más importantes del mundo en recursos hídricos, advirtió.