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Sábado 1 de Setiembre, 2007

Walter Altmann, presidente de la IECLB [Foto: LWF-El Salvador]
Walter Altmann, presidente de la IECLB [Foto: LWF-El Salvador]

Iglesias deben asumir su voz profética

Entrevista: Susanne Buchweitz, PORTO ALEGRE, Brasil

Walter Altmann, 59 años, es el nuevo pastor-presidente de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en el Brasil (IECLB) desde diciembre de 2002, tras haber sido electo en el Concilio de la Iglesia realizado en julio del mismo año.

Graduado en Teología en la Escuela Superior de Teología (EST), en São Leopoldo, Brasil, Altmann es Doctor en Teología por la Universidad de Hamburgo, Alemania.

Fue presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) de 1995 al 2001, profesor en la Escuela Superior de Teología y en el Instituto de Posgrado en Teología de 1974 a 2002 y rector de la Escuela Superior de Teología de 1981 a 1987. También fue  miembro de la Comisión Internacional de Estudios de la Federación Luterana Mundial de 1977 a 1984 y miembro de la Comisión Brasileña Católico-Luterana de 1974 a 1982.

Al asumir la presidencia de la IECLB, Altmann asumió el desafío de conducir una iglesia que congrega hoy cerca de 716 mil miembros, divididos en 18 sínodos distribuidos por el Brasil.

Habiendo pasado por una reestructuración reciente en términos de organigrama, Constitución y reglamentos internos, la IECLB, con la nueva presidencia, ahora enfrenta otras prioridades, como la unidad de la iglesia, la formación de líderes y una comunicación más efectiva con la sociedad.

En entrevista especial para ALC, él habla sobre algunos de estos temas.

Habiendo asumido el cargo en diciembre de 2002, ¿qué puede decirnos sobre estos primeros meses al frente de la IECLB?

W. Altmann - En primer lugar, el tiempo es demasiado corto para una  evaluación. Pero encontré una situación en que se torna necesario colocar nuevas prioridades, tras una etapa de reestructuración de la IECLB y de la definición de documentos normativos.

A nivel interno, la IECLB debe ocuparse intensamente, en los próximos años, con la cuestión de su propia identidad, como Iglesia Evangélica proveniente de la Reforma Luterana, dentro del Brasil.

El fortalecimiento de la unidad de la IECLB, en la pluralidad de formas y movimientos, también está entre las cuestiones prioritarias. El Plan de Acción Misionera, adoptado el 2000 por la IECLB, mas siempre en un entendimiento de compromiso ecuménico, será otro de los énfasis.

¿Usted podría explicar lo que significa la cuestión de la unidad de la IECLB, que es uno de los puntos prioritarios de su gestión?

W. Altmann - La unidad de la Iglesia es, ante todo, una unidad espiritual, arraigada em Cristo, él mismo uno con el Padre, como está en el Evangelio de Juan. A partir de allí, la unidad se establece en un sentido teológico.

En el caso de la IECLB, como Iglesia Luterana, la concepción teológica está centrada en la libertad evangélica, en la justificación por la fe y en el compromiso y amor para con el prójimo.

Al mismo tiempo, en el énfasis de la capacitación para un testimonio público dentro de la sociedad.  Según la comprensión luterana, unidad no significa necesariamente una unidad de formas, de ceremonias, de expresiones institucionales.

Estas son decididas de acuerdo con el entendimiento contextual de la propia iglesia en cuanto comunidad de fieles, a través de sus asambleas y sus concilios.  Como el pluralismo religioso en el Brasil, en América Latina y en el mundo en general, es creciente, es importante que se tenga elementos de identificación de su confesionalidad.

¿Cómo está siendo trabajado esto en la IECLB?

W. Altmann - Además de prácticas usuales como un plan de ofertas, donde todas las congregaciones destinan sus ofrendas para un mismo fin, proyectos de solidaridad de ayuda mutua a través de recursos humanos y financieros, la IECLB trabaja su unidad a través de elementos como su tema e lema anuales.

Propusimos recientemente la adopción de temas únicos de oración para determinados períodos (la IECLB ya tuvo dos temas comunes de intercesión: el primero, por la paz en el mundo, y el segundo, por el fin de la violencia en Brasil).

El 12 de maio usted tuvo, junto con otros dirigentes de iglesias y con representantes del CONIC una audiencia con el presidente Luis Inácio Lula da Silva. En su opinión, ¿cuál es la relación que las iglesias deben tener, de un lado con el gobierno central y de otro lado con la sociedad, frente al actual momento político del país?

W. Altmann - El presidente Luis Inácio Lula da Silva nos recibió con motivo de la visita del secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, Konrad Raiser, a Brasilia y a Porto Alegre.

Sobre el papel de las iglesias, estamos frente a una situación significativa, con el nuevo cuadro político del Brasil. El gobierno Lula está colocando claro énfasis en lo social y espera la participación de la sociedad civil, inclusive de las iglesias, y programas como el Hambre Cero son un desafío para la actuación diaconal de las iglesias.

De otra parte, la cuestión de la guerra de Irak reveló tanto la necesidad como un nuevo espacio de articulación de la voz profética de las iglesias dentro de la sociedad. Las declaraciones de la IECLB, así como de otras instituciones, contra la guerra, fueron muy bien recibidas, tanto en en ámbito interno como por parte de la opinión pública.

Entre as prioridades de su gestión , usted también cita la comunicación. ¿Cómo la IECLB va a tratar este asunto?

W. Altmann - Para todas las tareas de unidad de la IECLB, de testimonio público, para la cooperación ecuménica, la comunicación es  um elemento esencial.

En los últimos años, la comunicación en la IECLB se desenvolvió en diversos frentes, a través de vehículos impresos como el "Jornal Evangélico Luterano",  periódicos de los sínodos y otras publicaciones, y también a través de Internet.

Haciendo una evaluación, se puede decir que la comunicación a nivel interno y en las relaciones ecuménicas se han desarrollado mucho. El desafío es encontrar mejores canales de comunicación hacia fuera, para la prensa secular, para la sociedad en general. Esta área deberá merecer nuestra atención en el futuro.