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Viernes 16 de Mayo, 2003

Fe y actualidad enfoca representante de CLAI

QUITO, Ecuador, Mayo 13, 2003

Estos tiempos son confusos y en ellos la fe puede degenerar en muchas cosas que Taxi Heathrow Airport la alejan del correcto sentido bíblico, resaltó Angel Luis Rivera, coordinador del Programa Fe, Economía y Sociedad del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI).

Rivera hizo esta reflexión en la dedicación de las nuevas oficinas de la Fundación Ecuménica para el Desarrollo Integral, Capacitación-Educación (FEDICE) en esta ciudad.

Por un lado, indicó, ciertas tradiciones cristianas y religiosas nos invitan a vivir una fe anclada en la resignaciòn, en dejar las cosas como estàn, porque Dios nos hizo pobres y como pobres tenemos que aceptar la "voluntad" de Dios sin afrentas hacia Èl.

Por otro lado, añadió, la fe parece caminar los senderos de la ideología neoliberal globalizadora, la cual se sostiene de elementos de éxito y pensamiento positivo, como la encontramos explicitada en la llamada "Teología de la Prosperidad".

Nuestras comunidades, parecen oscilar entre la resignación y el triunfalismo, a veces combinando ambas prácticas de la fe, sin sentarse a meditar, a reflexionar, por dónde pasa el fundamento de la fe en Cristo Jesús, quien se rebajó hasta lo sumo para ser ensalzado por Dios Padre, anotó.

Sin embargo, enfatizó, nuestra fe es pequeña y humilde, pero valiente ante la adversidad. No se resigna ante la situación actual del Ecuador o del continente, porque confìa en el Dios de la Vida, que nos levanta y nos invita a participar de una Esperanza Viva por la resurrección de los
muertos.

Tampoco se ciega con falsos triunfalismos, sino que se basa en el esfuerzo y la valentía del que, a veces, ha tenido que andar "fugitivo de aquí para  allá", "sin rumbo, por desiertos y montañas, por cuevas y cavernas", subrayó.

Es decir, que nuestra fe nos invita a acción militante por la vida  plena, pero también nos dice que padeceremos aflicción, confiando que el Dios de la Vida "ha vencido al mundo", dijo Rivera.

He sido testigo presencial del trabajo de la FEDICE. Les he acompañado a comunidades en el cantón de Guano, en Baños, con la UNOCAN, en los procesos productivos de las mujeres indígenas en el Cotopaxi, y, puedo asegurar, que la fe dice, la fe comunica amor, esperanza, solidaridad y  acompañamiento a través de la organizaciòn, dijo.

Es la fe que no llega para hacer todo el trabajo, sino la fe que reconoce los talentos y dones que ya el Espíritu Santo ha regalado a las comunidades antes de que la FEDICE llegara y que ésta ùltima solamente dinamiza para su mejor aprovechamiento, aseguró.

Esta fe militante, comunicada por la FEDICE, es aquella que confìa en el potencial del ser humano, que otorga y demanda, que afirma la vida, que combate la pobreza y la miseria, que da a manos llenas y declara "la certeza de lo que no se ve" y el futuro de esperanza al cual estamos llamados y llamadas a forjar en nuestros ministerios, afirmó.

La dedicación de las nuevas oficinas de FEDICE, el 7 de mayo, se inició con las palabras de bienvenida, por Washington Guarderas, presidente de FEDICE y la oración por Anita Ramírez de Funes, vicepresidenta de la entidad. También intervino el grupo musical Voces del Campo, de Imbabura.