
Distinción al teólogo Gustavo Gutiérrez elogiada en el Perú
LIMA, Perú, Mayo 5, 2003
El otorgamiento en España del Premio Príncipe de Asturias 2003 en el área de Humanidades Taxi Heathrow Airport y Comunicaciones al sacerdote y teólogo católico Gustavo Gutiérrez suscitó elogiosos comentarios en la prensa y en círculos religiosos y seculares.
"El galardón otorgado al padre Gustavo Gutiérrez, es el reconocimiento al esfuerzo de construir una reflexión teológica latinoamericana. Para muchos de nosotros, su reflexión ha sido una invitación a descubrir nuevas maneras de hacer teología", declaró el pastor metodista peruano Héctor Laporta.
"Sobretodo hoy en día donde los discursos religiosos fundamentalistas de diversos transfondos adquieren notoriedad, se hace necesario andar nuevos rumbos en el quehacer teológico, siendo el Padre Gustavo y su reflexion uno de los referentes importantes", agregó Laporta.
El otorgamiento del galardón fue anunciado la semana pasada en Oviedo,España, por el jurado presidido por el jurista Juan Luis Iglesias. La distinción este año fue compartida con el periodista y escritor polaco Ryszard Kapuscinski.
El premio XXIII Premio Príncipe de Asturias, dotado con 50.000 euros y una estatuilla de Joan Miró, será entregado a los ganadores de las ocho categorías previstas, por el heredero de la corona española, Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, en octubre próximo, en una solemne ceremonia en Oviedo.
Gutiérrez, que nació en Lima en 1928, es sacerdote desde hace 40 años. Estudió en las Universidades de Lima, Lovaina (Bélgica) y Lyon (Francia). Se hizo conocido en 1971, cuando publicó un libro sobre la Teología de la Liberación. En dicho libro sostiene que la salvación ofrecida por Jesucristo no es sólo espiritual sino alcanza también la justicia social, lo que implica la reforma de las estructuras políticas, sobre todo en América Latina y el Tercer Mundo.
La Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano lo citó y condenó dicha teología, por considerar que se basa en la ideología marxista. Otros teólogos latinoamericanos, seguidores de esa tesis, como el brasileño Leonardo Boff, fueron también sancionados.
Aunque en 1990 el Arzobispado de Lima publicó una declaración de Gutiérrez que aceptaba someter a la consideración de la Iglesia Católica sus posteriores escritos, sigue siendo cuestionado por la jerarquía católica peruana. Esto explica que no haya publicado hasta ahora ninguna comentario sobre el Premio otorgado al sacerdote, que actualmente reside en Francia.
En declaración telefónica al diario Perú 21, Gutiérrez se pronunció por "un diálogo en igualdad" entre la Iglesia Católica y otras familias espirituales, pues "nadie es dueño del testimonio de Jesús". Añadió que la Teología de la Liberación tiene como punto de partida la pobreza de Latinoamérica, "que sigue presente y es una realidad masiva y no ideológica".
El fallo del jurado del Premio Príncipe de Asturias declara que la Teología de la Liberación "no se reduce a un planteamiento teórico, sino que constituye una práctica que, de modo especial en los países menos desarrollados, ha estimulado una dignificación de las condiciones de vida de millones de seres humanos".
Gutiérrez y Kapuscinski, dice el fallo, "son dos modelos éticos y admirables de tolerancia y profundidad humanística".

Portada
Inicio