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Jueves 29 de Mayo, 2003

Presidente de CIEMAL dirige mensaje a la VIII Asamblea General del organismo

SANTIAGO, Chile, Abril 30, 2003

 La guerra desatada por países de preciada raigambre cristiana en contra de un país musulmán Taxi Heathrow Airport , supuestamente proveedor de armas químicas y biológicas, nos deja más que perplejos, dice el presidente del Consejo de Iglesias Evangélicas Metodistas de América Latina y el Caribe (CIEMAL), obispo Isaías Gutiérrez V.

El escenario de nuestro mundo no podría ser mas sombrío en estas semanas que preceden a nuestra VIII Asamblea General. señala el obispo Gutiérrez en un mensaje con ocasión de la VIII Asamblea General de CIEMAL. La asamblea se realizará en esta ciudad del estado de Sao Paulo, Brasil, del 17 al 22 de mayo, bajo el lema "El Reino de Dios y su Justicia, nuestra Celebración y Compromiso".

Nuevamente la TV nos ha permitido ver en vivo y en directo los aparatos mortíferos ensombreciendo el cielo para aproximarse a la tierra causando tanta muerte y desolación, anota.

Todo esto y mucho más representa el trasfondo sobre el cual se ha de desarrollar la VIII Asamblea pasando revista a nuestro quehacer de los últimos cinco años, ubicándonos en el presente y vislumbrando nuestro compromiso en lo porvenir, señala el presidente de CIEMAL.

Más de alguien pensará, dice, que nos equivocamos de lema, pues el poderío humano está cobrando síntomas de omnipotencia. ¿No será mejor circunscribir el reinado de Dios más allá de las nubes, donde los astros y estrellas del firmamento obedecen a sus órdenes y siguen el curso que Dios les ha trazado?

La verdad es que nuestro lema viene de Dios quien, a pesar de las atrocidades humanas no ha perdido el control de su mundo. La historia confirma que el Reino de Dios se abre paso aún en medio de la terquedad humana, como ha venido mostrándolo a través de los siglos, afirma el mensaje.

Indica luego que Dios lo hizo ante el poderoso faraón en tiempos de Moisés y con los confundidos reyes de Israel en tiempo de los profetas. El emperador Augusto César en el primer siglo, creyéndose todopoderoso ordenó el censo mediante el cual Dios estaba actuando para hacer su entrada en la vida de la humanidad a través de Jesús, nacido en Belén de Judea. Herodes el Grande intentó destruir al niño, pero los planes de Dios no lo permitieron.

Al iniciar Jesús su ministerio, Herodes Antipas arremete contra Juan el Bautista haciéndolo degollar, en esos mismos momentos se levanta la voz autorizada de Jesús predicando el Reino de Dios y su Justicia. Jesús insta a sus Discípulos y a todos sus oyentes “buscad primeramente el Reino de Dios y su Justicia”. Lo recuerda también en la oración modelo “Venga tu Reino..”, enfatiza Gutiérrez.

La Justicia debe prevalecer, no es un apéndice del Reino sino que forma parte de ese Reino de Dios. la Justicia y la verdad representan el preludio de la paz que el mundo precisa. La paz mundial se nos escapa de las manos porque no hay justicia, la verdad se corrompe y se perturba la paz, subraya.

 Nuestro compromiso con Cristo, agrega, incluye toda la sociedad que es el escenario de las pequeñas y grandes injusticias. Los países pobres se preparan con nuevos aviones y fragatas y sus gobiernos hacen grandes inversiones para actualizar su stock de armamentos defensivos.

Anota que los países poderosos destruyen los conceptos éticos mientras derrochan recursos fabricando misiles y armamentos mas sofisticados ignorando el hambre que atormenta a millones de vidas. Olvidan que diariamente mueren en el mundo 30.000 niños y niñas a consecuencia del hambre y la desnutrición.

Y hace notar que salarios escandalosos percibidos por clases privilegiadas no se compadecen con los salarios miserables de las clases postergadas. La descomposición social ha llegado a ser la noticia destacada cada día. La deuda “eterna” con toda la inmoralidad que representa sigue atormentando a tantos pueblos del tercer mundo; en verdad se ha tornado en una moderna forma de esclavitud.

Como metodistas debemos recordar que “El Mundo es mi Parroquia” y que nuestra amplia meta es “reformar la nación, particularmente la Iglesia y diseminar la santidad bíblica sobre la tierra”, afirma.

La conciencia de la sociedad ha sido sacudida fuertemente con todo el acontecer mundial. Es preciso levantar la voz seguida de una clara acción en la proclama del Reino de Dios. Celebremos con nuestro Rey. Asumamos el Compromiso de estar con El en medio del dolor y la miseria, dice finalmente el presidente de CIEMAL.