Volver al inicio

Jueves 29 de Mayo, 2003

En debate sobre gobalización, iglesias opinan que no hay soluciones fáciles

BUENOS AIRES, Argentina, Abril 30, 2003

En el segundo día de la Consulta "Globalizar a Vida Plena", que se desarrolla en Taxi Heathrow Airport esta capital hasta mañana, representantes de las iglesias evangélicas latinoamericanas  condenaron abiertamente la globalización pero otros rescataron sus rasgos positivos.

Unos cien representantes de iglesias evangélicas de América Latina y el Caribe y también de América del Norte y otros continentes, participan en esta reunión convocada por el Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), y coauspiciada por el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), la Alianza Reformada Mundial y la Conferencia de Iglesias Europeas.

Al debatir el problema  "pobreza/riqueza" ayer, se confrontaron puntos de vista entre representantes de diferentes contextos regionales. Además, algunos oradores criticaron el rol legitimador de políticas excluyentes, que a veces desempeñan las iglesias.

Las ponencias presentadas exploraron el tema desde el punto de vista de los indígenas latinoamericanos, las iglesias europeas y las organizaciones ecuménicas, informó la oficina de prensa del CMI.

Julián Guamán, teólogo indígena del Ecuador, planteó una visión crítica de la globalización cuando la definió como un "pulpo que absorbe todo hacia su centro".

Guamán explicó que "entre los indígenas, pobre es quien no tiene tierra para cultivar". Y señaló que en  Ecuador los indígenas tienen "pedacitos de tierra de entre 100 metros cuadrados a 13 hectáreas". Los terratenientes, por su parte, concentran el manejo del riego y la tierra "se quema" por el uso intensivo de fertilizantes.

Peter Pavlovic, representante de la Conferencia de Iglesias Europeas, consideró que el proceso globalizador tiene rasgos positivos para los países de Europa central y oriental. Entre ellos enumeró la movilidad, la comunicación y el acceso a la democracia, recordando que esos países vivieron más de medio siglo bajo un régimen totalitario.

Pavlovic reconoció ciertos efectos negativos de la globalización: "Hay una caída muy rápida de la solidaridad", dijo. Pero subrayó que la ecología no era una prioridad durante la época de la Cortina de Hierro, mientras que ahora, gracias a la globalización, está en la agenda. "No hay respuestas fáciles ante un problema tan complejo", anotó.

Por su parte, Bob Goudzwaard, de la Iglesia Reformada Holandesa, advirtió que los efectos negativos de la globalización también se registran en los países desarrollados, donde aumenta la pobreza y la brecha entre los más ricos y los más carenciados de la sociedad.

Goudzwaard señaló que empobrecimiento y enriquecimiento van unidos. Como ejemplo recordó que en Estados Unidos uno de cada cuatro niños sufre hambre y reclamó que los países más industrializados pongan límite a su crecimiento.

Los participantes coincidieron en que la intervención de las iglesias ante la pobreza se caracteriza sobre todo por ser asistencial, aunque reconocieron que "algunas iglesias han intentado elaborar un concepto de desarrollo transformador entre los sectores pobres".

Algunos denunciaron que las iglesias "fuimos un elemento de privatización de la asistencia social". Por ese camino, agregaron, "las iglesias se convierten en agentes legitimadores de políticas de exclusión social, y su acción se concentra en mitigar la pobreza, no en resolverla".

Los participantes propusieron que organizaciones ecuménicas como el CLAI divulguen conceptos alternativos de propiedad basados en la Biblia.

También plantearon la participación de los cristianos en espacios de decisión política a nivel local, regional y nacional, fortalecer las economías alternativas solidarias, y abrir canales para que el sur y el norte intercambien información que ayude al conocimiento mutuo.

-------------

Fotos del encuentro pueden obtenerse en:
https://www.wcc-coe.org/wcc/what/jpc/argentina-s.html