Volver al inicio

Jueves 8 de Mayo, 2003

Ishmael Noko, secretario general de la Federación Luterana Mundial [Foto: LWF-El Salvador]
Ishmael Noko, secretario general de la Federación Luterana Mundial [Foto: LWF-El Salvador]

Ultima Encíclica del Papa no toma en cuenta avances del ecumenismo, dice la FLM

GINEBRA, Suiza, Abril 21, 2003

Aunque la reciente Encíclica del papa Juan Pablo II reconoce los significativos logros del diálogo Taxi Heathrow Airport ecuménico en que ha participado la Iglesia Católica, demuestra que muchos años de tales discusiones no han conducido a nuevas consideraciones sobre la Eucaristía, declaró la Federación Luterana Mundial (FLM).

La Encíclica, publicada el jueves pasado, señala Ishmael Noko, secretario general de la FLM, menciona los avances en los diálogos ecuménicos, pero enfatiza que falta "el sacramental orden del ministerio" en la iglesias surgidas de la Reforma. Por lo cual "la completa realidad de la Eucaristía no es mantenida en tales iglesias".

La Encíclica "Iglesia de Eucaristia", dirigida a los católicos, está enfocada sobre la relación de la iglesia con la eucaristía, esto es la celebración de lo que los católicos llaman comunión y los evangélicos "santa cena".

El Papa subraya que "la Eucaristía es un verdadero banquete, en el cual Cristo se ofrece como alimento" y afirma que sólo los sacerdotes tienen derecho a celebrar la misa y dar la comunión.

El hecho es que los diálogos bilaterales en que ha participado la Iglesia Católica no han tenido efecto en las reglas y regulaciones sobre la administración de la eucaristía. Ya que la Eucaristía fue instituida por Cristo, que se ofrece a sí mismo en este sacramento a todos los que se han incorporado a El a través del bautismo, las fronteras de la celebración eucarística por la iglesia universal no son idénticas a las fronteras de las iglesias institucionales", anota Noko.

Esto es reconocido también por la Iglesia Católica. En esta situación, agrega, la búsqueda de la unidad visible de la iglesia es un punto central en los diálogos ecuménicos actuales. A través de acuerdos sobre la plena comunión, la visibilidad de la unidad de la iglesia se incrementará".

El secretario general de la FLM señala que gran parte del documento, incluyendo el núcleo de secciones teológicas que interpretan el significado de la Eucaristía, son importantes para los luteranos.

Afirma que la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de a Justificación, firmada en 1999 por representantes del Vaticano y de la FLM, expresa acuerdos sobre verdades básicas del evangelio.

Creemos que esos acuerdos tienen consecuencias directas sobre las prácticas de las iglesias. Pero si no surgen de ellos consecuencias sobre las relaciones institucionales de las iglesias, pueden debilitar la fuerza del movimiento ecuménico, advierte.

Noko reconoce que celebrar y compartir la comunión son expresiones de alto nivel en la unión de las iglesias y que esto no se espera por ahora en las relaciones luteranas con la Iglesia Católica. El asunto es cómo, añade, "en el camino hacia relaciones de plena comunión, las reglas sobre la intermediación pastoral en el área de la  Eucaristía pueden ser ampliadas ecuménicamente".

Noko pide un esfuerzo concertado para que "el tema de la vida sacramental de nuestras iglesias, en las que Cristo mismo está realmente presente" deje de ser un factor de desunión y se convierta más en una fuente divina de  la unidad por la que Cristo oró y  la cual anhelamos profundamente.