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Jueves 8 de Mayo, 2003

Iglesia Episcopal de EE. UU. comenta decisión cubana contra la reunificación

NUEVA YORK, Estados Unidos, Abril 21, 2003

La decisión de la Iglesia Episcopal de Cuba (IEC) de renunciar a la reunificación con Taxi Heathrow Airport la Iglesia Episcopal de Estados Unidos (ECUSA por sus siglas en inglés) fue comentada por Jan Nunley, del Servicio Episcopal de Noticias.

Señala que el sínodo anual ordinario de la IEC, realizado en Matanzas, en febrero último, votó contra la reunificación solicitada un año antes. En el sínodo, once clérigos votaron contra la reunificación y ocho a favor. Entre los laicos, 31 votaron a favor y 17 en contra. Se necesitaba mayoría en ambos cuerpos para decidir la medida.

La decisión significa que la IEC continuará funcionando como una Iglesia Anglicana "autónoma", supervisada por un Consejo Metropolitano, presidido por el arzobispo de Canadá, Michael Peers.

El obispo diocesano de Cuba, Jorge Perera, anunció su retiro en enero de este año; y el obispo de la República Dominicana, Julio César Holguín Khoury, fue nombrado obispo interino de Cuba. Se espera que un sínodo extraordinario, en el tercer trimestre de este año, elija nuevo obispo.

El reverendo Juan Márquez, funcionario de Relaciones Internacionales de ECUSA, dijo que la IEC aprobó en febrero del 2002 una resolución solicitando ser readmitida como diócesis de ECUSA. La Comisión Permanente de Misión Mundial de ECUSA fue a La Habana en octubre del año pasado para hablar con los cubanos.

Había un problema, porque la IEC pedía ser readmitida sobre una base provisional o temporal, dijo Márquez, porque pensaba en la posibilidad de unirse a otra estructura provincial de la región, según un proyecto anterior para la creación de la Provincia Episcopal del Caribe, compuesta por las dióceses de República Dominicana, Haití, Puerto Rico y Cuba, pero que ha sido postergado.

La Comisión dijo a la IEC que la reunificación tenía que ser sobre una base permanente. Márquez dijo que eso no significaba que pudiese separarse algún día. Está claramente determinado, y lo entendieron completamente, que si se unían a ECUSA podrían dejarla. Y por lo tanto podían borrar la condición de una readmisión provisional, dijo.

Debido a que tenía que terminar su informe para la Convención General del 2003, la Comisión pidió a la IEC que enviase una resolución modificada y se convocó a un sínodo extraordinario para diciembre del 2002 en la catedral de La Habana.

En ese sínodo no hubo una votación clara, señaló Márquez. Doce de los 22 clérigos dejaron la sesión, descontentos con el procedimiento, otros dijeron estar enfermos. Algunos afirmaron que ya se había aprobado un pedido, que no había porqué discutirlo nuevamente, mientras otros propusieron revocar la decisión anterior. En todo caso, en la tarde sólo había 10 clérigos --otras fuentes mencionan solamente 8 clérigos-- presentes y no había quórum para votar.

Esta situación dejó la resolución original en la mesa. En el sínodo de febrero fue rechazada. Esto, dice Nunley, da a la IEC un espacio para respirar.

Comprendemos que hay cierta polarización en la diócesis de Cuba, anotó Márquez. Es una diócesis que ha tratado de nombrar un obispo varias veces y no ha podido, porque hay oposición y no han podido llegar a un entendimiento.

Indicó, sin embargo, que el sínodo de febrero fue distinto. Se trabajó en forma ordenada, respetuosa y en oración. El obispo Holguín presidió con la cooperación de todos. Es una señal de que en las próximas semanas y meses se pueda encontrar una camino hacia la unidad y la reconciliación, y un sentido más profundo de la misión de la diócesis, puntualizó Márquez.

No estamos tomando partido en esto, añadió. Hemos visitado Cuba numerosas veces y continuaremos trabajando como asociados en la misión, para fortalecer la vida y misión de la iglesia en Cuba.

De hecho, el Consejo de Parroquias Asociadas para la Liturgia y la Misión se reunió en la isla pocos días después del sínodo, e informó que los cubanos están confiados y llenos de esperanza a pesar de las dificultades, y resaltaron la apertura, hospitalidad y madurez cristiana de la IEC.

Por otra parte, el problema de las pensiones de jubilación de los clérigos cubanos sigue sin resolverse. La iglesia cubana no tiene fondos de retiro para sus clérigos. Hasta hace poco, los que recibían pensión eran los que se ordenaron antes de la separación de las iglesias episcopales de Cuba y Estados Unidos en 1967.

Dirigentes ecuménicos y episcopales locales han señalado que todos los pastores cubanos pudieran acogerse a la Caja de Retiro de la Seguridad Social cubana. Pero ahora esto está en peligro.

Dentro de la legislación antiterrorismo, la Ley Patriótica, aprobada en Estados Unidos en octubre del 2001,  ha dispuesto que el Fondo de Pensiones de la Iglesia ya no pague las pensiones directamente a los cubanos, si no cuenta con una autorización de la Oficina de Control de Fondos para el Exterior del Departamento del Tesoro.

Hablé personalmente con esas personas. Son ancianos, cuyo único ingreso son esas pensiones, dijo Márquez. Las pensiones para los clérigos cubanos están siendo depositadas en una cuenta bloqueada, con intereses, hasta que el Fondo de Pensiones consiga la autorización, o hasta que se levante el embargo de Estados Unidos contra Cuba.