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Martes 6 de Setiembre, 2005

Ofelia Ortega, rectora del Seminario de Teología de Matanzas [Foto: José Aurelio Paz]
Ofelia Ortega, rectora del Seminario de Teología de Matanzas [Foto: José Aurelio Paz]

La diaconía ecuménica busca la justa distribución de los recursos

Manuel Quintero, BAD SEGEBERG, Alemania, Abril 5, 2003

El compartir en las comunidades misioneras fue el tema principal de la tercera jornada de Taxi Heathrow Airport la Consulta sobre Misión y Cooperación que, a partir de hoy, trabajará alternativamente en grupos y sesiones plenarias para profundizar los debates y realizar la síntesis del rico caudal de contribuciones y experiencias compartidas en las presentaciones plenarias.

En la presentación del tema la Dra. Ofelia Ortega, pastora de la Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba, ofreció un panorama histórico de las reuniones internacionales y principales acuerdos en el movimiento ecuménico acerca de la diaconía (servicio). Abordó particularmente el análisis de los resultados de la consulta sobre el compartir ecuménico de recursos realizada en El Escorial, España, en 1987.

Según la Dra. Ortega, quien es tambien rectora del Seminario Evangélico de  Matanzas, la consulta de El Escorial "articuló una serie de pautas concretas y específicas para una disciplina común en el compartir de los recursos por parte de las iglesias".

A partir de una visión bíblica radical, esas pautas representaron nada menos que "un nuevo sistema de valores fundamentados en la justicia, la paz y la integridad de la creación", afirmó.

Al insistir en la importancia de la contribución ética y teológica de esa consulta, la Dra. Ortega dijo que El Escorial "desafió a las iglesias y a las agencias ecuménicas de cooperación a trabajar dentro de un nuevo modelo de relaciones internacionales, un modelo basado en la mutualidad y la reciprocidad que dignificaba a todas las partes involucradas en el compartir de recursos".

En El Escorial, recordó, se estableció un claro vínculo entre la koinonía, la  diaconía y la búsqueda de la justicia, y se afirmó claramente que la solidaridad entre las iglesias debería tomar muy en serio la realidad de las estructuras injustas del mundo y las luchas encaminadas a transformar esas estructuras.

En otras palabras, "la diaconía ecuménica busca la justa distribución de los recursos", puntualizó.

Después de El Escorial: entre el optimismo y la frustración

 Aunque los resultados de la consulta en El Escorial provocaron un fuerte sentimiento de optimismo y una dinámica respuesta en algunas iglesias y organizaciones ecuménicas, cambios en el contexto global y en las regiones hicieron muy difícil la adopción de esa disciplina común en el compartir de los recursos, afirmó la Dra. Ortega.

"Además del deterioro de la situación económica en los países ricos, hubo un crecimiento de las migraciones y un consiguiente rechazo de los extranjeros. También el afianzamiento de la secularización cuestionó seriamente el papel de las iglesias en la vida pública.

A ello se sumó una serie de cambios en las políticas estatales de colaboración, lo que se tradujo en una disminución de la ayuda al desarrollo", dijo.

"Esos factores afectaron las estrategias de varias agencias ecuménicas de cooperación, que en la década de 1990 optaron por concentrar su atención en menos países, o en concentrar la cooperación en torno a temas muy específicos", subrayó.

Uno de los resultados más negativos de esos cambios fue la división entre los conceptos de misión y diaconía, con lo cual, dijo, "se perdió el sentido holístico e integral de la misión que es básico para el desarrollo eclesial de nuestras comunidades".

Esa ruptura plantea la necesidad de "avanzar hoy hacia el rescate de la mutualidad y la reciprocidad y recuperar el sentido de que los recursos de la creación son mucho más amplio que los recursos que podemos compartir", declaró la Dra. Ortega.

Pidió asimismo fortalecer los modelos inclusivos y participativos y la reflexión teológica acerca del significado de la mayordomía en el mundo actual.

"Debemos ser capaces de movilizar los recursos locales, nacionales y regionales, y en ello la congregación local tendrá un papel de primera importancia", añadio.

También recomendó que se realicen estudios sobre viabilidad económica de las iglesias en Europa y América Latina, y que se busque integrar la diaconía en el concepto de la misión holística e integral de las iglesias.

"Necesitamos una reflexión teológica que examine y plantee la centralidad de la diaconía en la vida de las iglesias y presente desafíos al mundo en el que las iglesias están llamadas a servir", concluyó.


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