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Viernes 18 de Abril, 2003

Bob Edgar, secretario general del Consejo Nacional de Iglesias de EEUU [Foto: CIC]
Bob Edgar, secretario general del Consejo Nacional de Iglesias de EEUU [Foto: CIC]

El Consejo Nacional de Iglesias y grupos islámicos piden que cese la guerra

NUEVA YORK, Estados Unidos, Marzo 27, 2003

El Consejo Nacional de Iglesias de Cristo (NCC) de Estados Unidos y dos organizaciones islámicas Taxi Heathrow Airport norteamericanas emitieron una declaración conjunta en la que ruegan por el pronto fin de la guerra en Irak.

La declaración está firmada por el reverendo Robert Edgar, pastor de la Iglesia Metodista Unida de Estados Unidos, que es director ejecutivo de la NCC, Naeem Baig, director ejecutivo del Círculo Islámico de Norteamérica y Sayyid Muhammad Syeed, director ejecutivo de la Sociedad Islámica de Norteamérica.

Deploramos profundamente que la acción militar contra Irak haya empezado y ahora oramos por una pronta conclusión de esta guerra, porque se pierdan tan pocas vidas como sea posible y por la paz", dice el documento.

En la oscuridad de la guerra, dejémonos guiar por la fe y la esperanza, y continuemos actuando  responsablemente como ciudadanos y constructores de la paz, agrega la declaración, fechada el 24 del presente mes.

El documento señala que los firmantes proporcionarán asistencia humanitaria a los afectados por la guerra, pero expresa preocupación porque el Departamento de Defensa (Ministerio de Guerra) de Estados Unidos controlará esa ayuda.

"Pedimos que se nombre una autoridad civil multinacional para supervisar este trabajo",  dicen.

También demanda que el uso del territorio y de los recursos de Irak sea autorizado por un organismo representativo del pueblo iraquí, bajo supervisión internacional. Agrega que confían en las seguridades dadas por el presidente George Bush de que la acción militar se realizará "respetando a los ciudadanos (iraquíes), a su gran civilización y a las confesiones religiosas que practican".

Debemos confesar, sin embargo, que estamos preocupados por las consecuencias a largo plazo de esta guerra, puntualizan. La guerra no sólo producirá destrucción de la infraestructura de Irak, sino que desestabilizará más al Medio Oriente, exacerbará el sentimiento antinorteamericano y creará condiciones propicias para el crecimiento del extremismo y la promoción de una nueva ola de terrorismo, advierte.

La declaración alerta, además, contra los crímenes y los discursos xenófobos y otras manifestaciones de discriminación contra ciertos grupos a causa de su origen étnico o su religión.

Debemos mantener juntos la tradición norteamericana de tolerancia con los disidentes, incluyendo a los que se oponen a esta guerra, precisa el documento.

Los tres organismos firmantes también manifiestan su preocupación por la detención de algunos extranjeros. La propuesta de detener a personas que buscan asilo en base a su religión u origen nacional, propuesta en la Operación Escudo de la Libertad del Departamento de Seguridad Interna, nos alarma dicen.

La propuesta de aislar grupos de personas con base en su raza, país de origen o religión, solamente promoverá la desconfianza y la histeria, y no aumentará nuestra seguridad, afirma la declaración.