Iglesias luteranas emiten declaración conjunta por la paz
PORTO ALEGRE, Brasil, Marzo 26, 2003
La Iglesia Evangélica de Confesión Luterana de Brasil (IECLB) y la Iglesia Evangélica Luterana del Taxi Heathrow Airport Brasil (IELB), emitieron una declaración de dolor por la guerra contra Irak y expresaron su solidaridad con todas las víctimas de esa guerra arbitraria, insensata e inhumana.
Como iglesias tenemos el compromiso permanente de fidelidad al Evangelio y entendemos que es nuestro deber, a la luz de la santa voluntad de Dios, proclamar a los pueblos la paz, la justicia y el respeto a la dignidad de toda vida humana, criatura amada de Dios, dice la declaración.
Son condenables todas las formas de violencia, fruto del pecado humano, así como los regímenes dictatoriales y los actos de terrorismo. Sin embargo, la lógica de la guerra es igualmente pecaminosa. Además, no reconocemos a la guerra como un medio, ni legítimo ni eficaz, y mucho menos moral, para alcanzar la paz y vencer al terrorismo. Al contrario, su resultado es la instigación a un odio mayor, señala.
Igual rechazo nos produce el concepto de "guerra preventiva", concepto que debería ser abolido definitivamente de las relaciones internacionales. No solamente el orden interno de las naciones debe estar basado en el derecho, sino también las relaciones entre las naciones, afirma el documento.
Por eso, rechazamos las políticas unilaterales y basadas en la supremacía del poder militar. Inversamente, vemos como necesidad urgente reafirmar la legitimidad y la autoridad de las instancias multilaterales, bajo la égida de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), agrega.
En cuanto a los aspectos religiosos y teológicos, nos sentimos mortificados por el abuso en la invocación del nombre de Dios, con el objetivo explícito de legitimar la acción bélica.
Rechazamos toda y cualquier noción de guerra santa. Dios es un "Dios de amor y de paz" y Jesús declaró "bienaventurados los pacificadores", porque "serán llamados hijos de Dios", puntualiza.
Convocamos a los fieles de nuestras iglesias y a todas las personas de fe en Cristo a que emprendan iniciativas de paz y procesos de educación para una paz duradera. Tampoco cesen de interceder por el fin de la guerra, el respeto al orden jurídico internacional, el establecimiento de la paz, el fortalecimiento de la ONU, dice la declaración.
Sobretodo, sigan orando en favor de todas las víctimas, muy en especial entre la población civil, mujeres, ancianos y niños, concluye la declaración conjunta suscrita por Carlos Walter Winterle, presidente de la IELB y Walter Altmann, pastor-presidente de la IECLB.

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