El presidente Shevardnadze asiste a culto ecuménico
TBILISI, Georgia, Marzo 20, 2003
El presidente de la república de Georgia, Eduard Shevardnadze, asistió a un culto ecuménico celebrado Taxi Heathrow Airport en la Iglesia Bautista Central de Tbilisi, la capital de este país del Cáucaso que en 1991 se independizó de la desaparecida Unión Soviética y en el que la mayoría de la población es de confesión ortodoxa.
Obispos y dirigentes de la Iglesia Ortodoxa Georgiana, de la Iglesia Armenia Apostólica, Católicos Romanos, Evangélica Luterana y Evangélica Bautista, recibieron al mandatario en la puerta del templo. Al culto asistieron representantes de la Unión Europea y del Vaticano, así como los embajadores de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Grecia, Francia, Italia, Israel y Rumania.
Este culto, destinado a defender la libertad religiosa en Georgia, debió celebrarse el 24 de enero pasado, pero incidentes provocados por religiosos fundamentalistas impidieron su realización. Esta vez se tomaron precauciones para evitar incidentes. Los alrededores de la Iglesia Bautista fueron bloqueados por 600 policías y en los techos se apostaron tiradores de élite de la guardia presidencial.
Durante el culto, celebrado el viernes 14, se leyó un mensaje del secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, Konrad Raiser, en el que señala que la organización está muy preocupada por los recientes hechos de violencia perpetrados en Georgia contra las minorías religiosas.
"En este contexto, añade, agradecemos calurosamente el valeroso gesto personal del presidente Shevardnadze de participar personalmente en este encuentro intereclesial. Vemos en esta acción la determinación de las autoridades georgianas de enfrentarse a la intolerancia y el extremismo en todas sus formas".
En su discurso, el presidente Shevardnadze dijo que estaba complacido de que estuvieran juntos creyentes de varias confesiones cristianas. Yo soy ortodoxo, pero tenemos que reconocer y proteger nuestra fe común y nuestra común ciudadanía, dijo.
Georgia, afirmó, es un país multiétnico donde cristianos, musulmanes y de otras religiones han vivido juntos por centurias. Pero no puedo dejar de lamentar y sentir vergüenza por el hecho de que nuestra unidad, respeto mutuo y libertad de creencias, haya sido violada por algunos agresores, anotó.
Les prometo que el gobierno y el presidente harán todo lo posible para salvaguardar la plena libertad de expresar su fe individual. Los que violen estos principios serán responsables ante el estado, los agresores serán castigados, afirmó Shevardnadze.

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